*) Mauro Mendiburu Benedetto

Con sus orígenes en la década de los 90, y su amplio desarrollo en los últimos años, la pos verdad ha ganado terreno en casi todos los ámbitos de nuestra vida. Es definida como “mentira emotiva” o como lo menciona Wikipedia “situación en la cual, a la hora de crear o modelar la opinión pública, los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales”. Algo así como una vuelta a la Edad Media y sus locuras, claro que con carga emotiva,  prensa o redes sociales.

Un vistazo a algunos acontecimientos económicos financieros puede ilustrarnos en esta materia. Tomaremos los datos objetivos, en este caso los resultados publicados por las corporaciones cotizantes en Wall Street, o datos oficiales del Gobierno de USA, que contrastarán contra el vendaval mediático y de las redes sociales para estudiar este concepto.

1) Durante meses hemos estado escuchando sobre el fin de una de las empresas emblemáticas del mundo corporativo: Coca Cola Corp. Con base en Atlanta, ha sido objeto de constantes comentarios sobre su fragilidad en ventas, fruto de la campaña mundial contra la obesidad infantil con centro en el consumo de las bebidas carbonatadas y azucaradas.

En la era de la pos verdad, Coca Cola Corp. no tiene cabida, es inminente la reducción de su valor por la caída en las ventas en su principal producto: la coca cola tradicional. La manipulación mediática especializada fue tal, que las acciones cayeron a $ 40,35 a comienzos de año, valor al que no llegaban desde el año 2015.

Qué puede esperarse de las reacciones de esta empresa en tiempos de pos verdad?. Juntar firmas para derogar las reglamentaciones gubernamentales ante una tendencia de salud que es inevitable?. Iniciar juicios a los gobiernos que implementan estas campañas de salud?. Pues no, fuera de la pos verdad, Coca Cola Corp. desarrolló una línea de jugos que junto a la promoción de su Coca Zero, y a un gran trabajo de franchising, más que compensó la caída de sus ventas de su producto tradicional, muchas veces aún con mayores ganancias.

Nuestra era le generó ganancias del 13,1% en 7 meses a los que no se han dejado llevar por la pos verdad, y han comprado acciones en medio de los informes de las redes sociales y medios especializados. Las acciones posiblemente superarán la barrera de los Usd 50 antes de fin de año.

2) La era Trump, es la era del trabajo norteamericano, las empresas se trasladarán masivamente a USA y generarán una nueva etapa de empleo, máxime con un Partido Republicano dominante en el Parlamento de USA. Esto, claro está, en nuestro mundo de la pos verdad.

En primer lugar, los datos objetivos decían que el desempleo en el cierre de la era Obama era demasiado bajo como para explicar el triunfo de Donald Trump. USA se encontraba con un 9.9% de desempleo en noviembre de 2009, y bajó al 4.6% en noviembre de 2016.

En era de pos verdad, los analistas políticos dijeron que estos datos objetivos no eran importantes. Sin dudas el desempleo o el riesgo de pérdida de empleo (inconsistente con pleno empleo objetivo), o la amenaza del empleo extranjero explicaban esa situación.

La pos verdad reinaba en el ámbito político también. Quizá, en medio de esta tormenta de manipulación de información, hasta alguien votó al Sr Trump. Serán los mismos que hoy en día han dejado de trabajar, en algunas de las 6375 tiendas minoristas que han cerrado, o han anunciado su cierre en lo que va de 2017.

Y el Partido Republicano en medio de sus contradicciones internas, no ha logrado consenso para votar ninguna ley en el Senado o la Cámara de Representantes, batiendo records en este aspecto. Con datos objetivos manipulados por las redes sociales, hasta se puede votar mal. Pero los datos objetivos redituaron en ganancias hacia aquellos que aprovecharon y vendieron acciones de estas empresas cuando la pos verdad le garantizaba un futuro promisorio.

Es que, efectivamente, quienes más dinero han hecho no han sido aquellos que son actores o receptores de mensajes de la pos verdad. Son los que actúan en base a los verdaderos datos. No creen en una lluvia de inversiones cuando no hay ambiente para ello, no creen que el déficit baja (confundiendo déficit con pasivo) cuando el mismo sube, no creen que el endeudamiento es la solución definitiva para pagar gastos corrientes, no creen que se pueden juntar firmas para eludir una tendencia de consumo a mediano plazo.

Solo creen en datos objetivos, y reaccionan ante ellos: como la Coca Cola Corp, o el Sr. Warren Buffet, uno de los financistas más exitosos del mundo, que lo refleja en su frase para vivir en la pos verdad: “Mira las fluctuaciones del mercado como tu amigo en lugar de tu enemigo; benefíciate de la locura en vez de participar en ella”. Y vaya si el mundo da oportunidades a alguien sensato, de aprovecharse de las locuras que genera la pos verdad.

Mientras usted lee este artículo la empresa en la que el Sr. Buffet es principal accionista, Berkshire Hathaway Inc., ha ganado 500 mil dólares, seguramente no dejándose llevar por los mensajes de la pos verdad.

*) Es Master en Economía Financiera por la Univ. of London-SOAS, UK. Se desempeña actualmente como Profesor de Economía de la Universidad de la República (CURE-Maldonado) y de la Universidad Católica del Uruguay (Sede Punta del Este). Es asesor de inversiones financieras.

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