*) Daniel Pelenur MBA

Les recomiendo leer un excelente artículo que salió hoy domingo 30 de julio de 2017, en El País, sobre el empleo público en nuestro paisito.

Haciendo un resumen, tenemos 293 mil empleados públicos al 2016 (incluye una mínima porción de empleados no públicos que trabajan por contrato); en el año 1995  esta cifra era de 261 mil. De la fuerza laboral total, el empleo público abarca el 17%. Chile tiene el 2%, Colombia el 3%, México el 10%; Argentina el 19% y Venezuela el 49%.

Es razonable tener un 17%, 293 mil empleados?; cómo medimos o qué parámetros establecemos para saber si está bien, si es razonable?. Nuestra cultura de hace 40 o 50 años tiene mucho que ver con este agrandamiento, este Estado gordo e ineficiente que tenemos en la mayoría de sus actividades.

Clientelismo político, acomodamiento, inamovilidad, los gobernantes de turno discuten quien fue el culpable; no importa el partido, son todos culpables y están involucrados, se ha hecho poco por mejorar la situación.

La educación suma un 37% del empleo público, es razonable y bueno que esté al tope, es fundamental la enseñanza universal, laica y gratuita que se ofrece en nuestro país. Lo que no es bueno, es la baja calidad y el deterioro general de dicha educación; que los sindicatos de la enseñanza sean conducidos en general por personas que tienen una visión personalizada de la cosa, que en sus mentes y actitudes se enfoquen en un porcentaje muy alto en pedir reivindicaciones que no tienen que ver con la educación, y que la huelga sea la única herramienta valedera para negociar, mejorar o pedir más recursos.

Somos rehenes de una minoría que conduce el movimiento sindical, con pensamientos y mantenimiento de teorías clasistas, encerradas en su sub mundo guevarista y hasta foquista. Es lamentable que en nuestro país sigan surgiendo estos personajes que no les importa nada lo que pasa alrededor nuestro, los avances y cambios en el mundo, despreciando nuestra  realidad. Es un milagro que sigamos engendrando estos sujetos…

El poder judicial tiene el 2%, obras publicas el 1.5% y turismo 0.1%. Me parece a simple vista que dichos poderes del Estado deben estar mejor estructurados y con más plantilla; no crear más empleos, pero reasignar, descomprimir algunas áreas y darle más recursos. Somos un país de servicios, nuestra infraestructura vial está muy deteriorada, y debemos mejorar mucho nuestra oferta turística, también darle más personal y mejoras al poder judicial.

En defensa hay un 9%, que prácticamente no hace nada; están en los cuarteles y barracas, tomando mate y mirando el tiempo pasar. ¿No puede haber algún genio que se le ocurra que puedan participar en obra pública, en más seguridad, en apoyo a la comunidad?.

Inamovilidad, poco control, pocas horas de trabajo, laissez faire, son condimentos que atraen a la población activa a ser parte del Estado, para un cargo se presentan 500 o 1.000 postulantes!. Por supuesto hay excepciones, algunas empresas públicas han mejorado su nivel de atención, como así también entes como BPS; se han informatizado mucho los trámites, y eso redunda en eficiencia.

La palabra de moda ahora es “gestión”; conceptualmente es mi responsabilidad sobre un proceso, la coordinación y el conocimiento adecuado para llevar a cabo los objetivos de la organización. Preocupación por resultados y ajustes correspondientes.

Nuestro Vicepresidente o próximo ex Vicepresidente es un ejemplo de lo que NO puede pasar al ocupar cargos sensibles y vitales para el país, gestión nula, no poseer conocimientos, nada…

El sistema político lo puso en este cargo, favores, futuro presidenciable?; apellido, pero nadie le hizo una prueba de manejo de empresas, o de manejo de la cosa pública, o por lo menos al ver que había nada…., no se lo pudo capacitar, o hacer algo al respecto?; a la uruguaya, cuando nos dimos cuenta ya era tarde, nos costó algunos 800 millones de dólares.

Nuestras empresas familiares deben tener una estructura adecuada a su ciclo de generación de riqueza. Dicha estructura varía según la maduración de la organización, en general se acrecienta al mejorar los volúmenes de facturación; hay que ser muy cautelosos al crecer, se debe crecer y no engordar el organigrama, especialmente familia que no está en condiciones de gestionar correctamente, de no estar capacitados, debemos ser firmes e inflexibles en esta área.

Uruguay necesita mejor nivel de educación, en todas sus áreas, esto es fundamental; se pide más dinero para dicho sector, estará siendo bien canalizado?. Educación, capacitación, innovación, investigación y desarrollo, abrir los ojos, mirar nuestro entorno exterior, todo esto se traduce en mejor probabilidad de nuestra palabra de moda “gestión”.

*) Master en Administración de Empresas (New York University). Ocupó cargos gerenciales de primer nivel en áreas administrativas financieras en importantes empresas en Montevideo y Buenos Aires. Docente Universitario. Desde el 2008 hace consultoría y capacitación en empresas familiares en áreas de Administración, Contabilidad, Finanzas y Organización. Cel. 099 141 417 - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

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