*) Daniel Pelenur MBA

Las empresas están concebidas para que después de completar su ciclo productivo, comercial o de servicios, pueda haber un resultado tangible que permita que esos flujos de dinero vuelvan a mis activos, pago de obligaciones y procesos, para continuar mis ciclos, y muy cautelosamente poder reservar en caso de que haya remanente, una cantidad de ese resultado como reserva para inversiones y complementariamente, entregas a los dueños, accionistas otro monto parcial de ese resultado.

Así debería funcionar el sistema, organizaciones de todo tipo, personales, sociedades, asociaciones civiles, es decir toda organización que tenga o no fines de lucro debe tener un remanente para distribución o acumulación de reservas y/o entrega de resultados a sus dueños.

En el enfoque de las organizaciones que persiguen un lucro, estas deben competir en mercados internos y externos para poder colocar sus productos o servicios. Nuestro paisito ha sido bendecido por un clima muy favorable para productos que tienen que ver con su tierra, agricultura y ganadería como mayores exponentes.

Somos muy buenos exportadores de productos cárnicos, lácteos y granos, con volúmenes muy importantes para el tamaño de extensión de tierra que tenemos.  Nuestra economía es chica, es decir tenemos un mercado interno reducido, donde se hace difícil ser productivo/eficiente por no contar muchas veces con economías de escala para poder aprovechar al máximo nuestra capacidad instalada.

En el mercado exterior competimos siempre de atrás, con escollos muy grandes porque la mayoría de nuestros productos exportables paga aranceles en destino.  Los gobiernos para eso tratan de negociar acuerdos; son duras sesiones de tira y afloje que pueden extenderse muchos años, pero que finalmente se logra un entendimiento satisfactorio para dichas economías.

La empresa Oriental está aislada de todos estos acuerdos; no voy a entrar en detalles técnicos que pueden aburrir mucho, pero conceptualmente nuestros personajes que viven en su mundo sesentista, populista, clasista, cortoplacista, idealista, y varios istas más, son agentes de alta resistencia a todo lo que Uruguay pueda negociar con otros países para abrir la economía y poder llegar más lejos a todo….

Sigo pensando que estamos gobernados por estos personajes que muy poco les importa que nuestras empresas puedan seguir sobreviviendo, anteponiendo ridículas concepciones clasistas, ideológicas y de pensamientos económicos jurásicos, de mirar para abajo y no ver nada, solo yo y mis intereses, mi sueldo jugoso de legislador o burócrata de turno en alguna empresa pública y que siga la joda; solo veo alguna ramita del bosque. Estoy en contra, es una reacción innata, sin pensarlo…

A tal punto somos un “no país “(teoría que vengo trabajando hace más de 30 años), que el Poder Ejecutivo está a favor del tratado con Chile, pero los comités y vaya a saber que otras situaciones absurdas de “las bases y la representatividad” hacen que no se pueda seguir adelante con este pequeño paso a mejorar nuestras facturaciones y por ende nuestros resultados.

La ignorancia de unos hace que nuestra calidad de vida siga declinando, solo importan las chacras individuales, las chacras ideológicas del pasado, y poco o nada el bienestar general de la población.

Escuchen bien personajes: bien simple, paren de tomar mate cinco minutos, y miren un poquito a lo que digo, no se asusten que siguen cobrando sus sueldos; mis líneas no tendrán ninguna consecuencia en su modo de vida, es solo para darles un pequeño refresco de la realidad: si las empresas pueden seguir sobreviviendo, si tienen resultados favorables, todos ganamos (aunque no lo crean, Uds. también); el empleo neto crece, dicha organización puede pagar las obligaciones fiscales correspondientes y no tener que entrar al mercado gris por no tener fondos para afrontar todo, hay más desarrollo, más inversión, más crecimiento hacia el exterior, más empleo… menos cierre de empresas y oportunidades…

Ya me estoy quedando sin aire por el nudo mental que se me hace al tener que vivir esta desfachatez, este sin sentido de ir en contra de todo lo que puede ser potencialmente bueno para todos. Bueno, ahora sigan con el mate y sus interminables polémicas y dialécticas que pocos podemos entender… mientras el resto de la población ve pasar oportunidades únicas de crecimiento y mejora de calidad de vida, con todas sus positivas implicancias…

*) Master en Administración de Empresas (New York University). Ocupó cargos gerenciales de primer nivel en áreas administrativas financieras en importantes empresas en Montevideo y Buenos Aires. Docente Universitario. Desde el 2008 hace consultoría y capacitación en empresas familiares en áreas de Administración, Contabilidad, Finanzas y Organización. Cel. 099 141 417 - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

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