Rambla de Piriápolis inundada, en la zona portuaria.El barrio Isla Mala de Juan Lacaze junto a La Paloma, el área de la desembocadura del arroyo Solís Chico, playa Penino y playa del Cerro, son los otros sitios que buscan aumentar su capacidad de adaptación a los efectos del cambio climático.

 

Estas acciones se desarrollan en el marco del Plan Nacional de Adaptación para la zona costera (NAP Costas), que ha establecido una sólida base de evidencias científicas sobre amenazas y vulnerabilidad y ha llevado a cabo un amplio proceso de consulta con las múltiples partes interesadas para definir las prioridades.

El proyecto es desarrollado por la Dirección Nacional de Cambio Climático (DINACC) del Ministerio de Medio Ambiente, y es financiado por el Fondo de Adaptación a través de CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), y ejecutado por la CND (Corporación Nacional de Desarrollo).

La erosión y las inundaciones costeras son los principales impactos del cambio climático en la costa uruguaya. Se estima que, en la actualidad, alrededor del 42% de la costa del Río de la Plata y el 32% de la costa atlántica están sujetas a la erosión, sobre todo durante eventos extremos como tormentas causadas por la acción del viento y las olas.

Las inundaciones repentinas causadas por una combinación de efectos meteorológicos e hidrológicos y la ocurrencia de eventos extremos que incrementan el nivel del mar y la energía de las olas, ha provocado el deterioro y la pérdida de playas y dunas, así como daños a las infraestructuras costeras.

El costo económico de la erosión costera alcanza los US$ 45,5 millones de dólares anuales y se espera que este valor aumente un 25% a finales del siglo XXI. Maldonado es uno de los departamentos costeros donde permanentemente se tienen que llevar adelante acciones de prevención y recuperación

El proyecto, en cumplimiento de la Política Nacional de Cambio Climático y los compromisos internacionales como la Contribuciones Nacionales a nivel Nacional (NDCs), está trabajando en el fortalecimiento de una planificación costera basada en evidencias, y concretamente en 6 sitios costeros.

Se están incorporando análisis de los impactos del cambio climático (Componente 1) a la hora de diseñar medidas de adaptación, se está promoviendo el cuidado y la restauración de los ecosistemas costeros, y se están elaborando recomendaciones para la mejora y adecuación de los sistemas de drenajes costeros.

Asimismo, se están diseñando instrumentos crediticios que permitan mejorar la protección de las viviendas y los edificios (Componente 2). Estas iniciativas disminuirán los riesgos percibidos en la actualidad y los futuros bajo los diferentes escenarios de Cambio Climático.

La implementación de una batería de medidas de adaptación en la zona costera de los departamentos de Rocha, Maldonado, Canelones, Montevideo, San José y Colonia se está efectivizando con una activa participación de la denominada acción climática (Componente 3).

A la acción climática se la define como cualquier política, medida o programa con miras a reducir los gases de efecto invernadero, construir resiliencia y adaptación al cambio climático o apoyar y financiar esos objetivos.

Piriápolis es uno de los 6 sitios costeros que se busca adaptar al cambio climático, junto al barrio Isla Mala de Juan Lacaze (Colonia), La Paloma (Rocha), el área de la desembocadura del arroyo Solís Chico (Canelones), playa Penino (San José) y playa del Cerro (Montevideo).

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