En conferencia de prensa en el edificio de la Junta Departamental, Curbelo dijo que quienes tomaron la decisión de su cese “desconocen la historia del Hemocentro” y su “arraigo”.
El Hemocentro es de la gente y lo hizo porque “confió y creyó”. Entre lágrimas, dijo que quiere al Hemocentro como si fuera su quinto hijo y que su salida “le duele en el alma”.
Dijo que le gustaría poder hablar del tema con el presidente Yamandú Orsi. Agregó que el directorio de ASSE se está “comiendo un garrón” con esto y apuntó contra la directora del Servicio Nacional de Sangre, Lilia López.
Recordó que el proyecto de la fundación Hemovida nació en 2009 en el primer gobierno del Frente Amplio, y volvió a agradecer por ello a la exministra de Salud Pública, María Julia Muñoz y a la memoria del expresidente Tabaré Vázquez. Destacó la “visión” de ambos.

