Al terminar junio y primeros días de julio, el presidente continúa enfrentando un clima de opinión pública de balance negativo. La aprobación se mantiene estable respecto a abril, pero la desaprobación aumenta 5 puntos.
Entre los frenteamplistas los juicios se mantienen estables, pero las visiones críticas crecen entre los votantes opositores.
A finales de junio, la opinión de los uruguayos sobre el desempeño de Yamandú Orsi como presidente muestra un balance claramente negativo según la última encuesta de Equipos Consultores.
Uno de cada cuatro aprueba su trabajo y algo más de la mitad de la población lo desaprueba.
En medio, otra cuarta parte de la población tiene opiniones intermedias o no opina. El saldo neto de evaluación presidencial es de -27.
A diferencia de la medición anterior, cuando el incremento de la desaprobación presidencial se explicaba principalmente por un cambio entre los propios votantes frenteamplistas, en junio ocurre lo contrario. El juicio entre los frenteamplistas se estabiliza (incluso mostrando una leve mejora, aunque dentro del margen de error), mientras que entre los votantes de oposición la desaprobación vuelve a aumentar, alcanzando ya registros superiores al 80%.
Otro de los datos destacables de la medición de junio es que los juicios sobre el trabajo del presidente son más críticos en Montevideo que en el interior del país.
Esto es atípico para un presidente del Frente Amplio, ya que en la capital del país se encuentra la base electoral del oficialismo.
En la mirada histórica de gestiones presidenciales, se aprecia que, por lo general, los presidentes han llegado a su segundo año de gobierno ya con saldos negativos, con las excepciones de Vázquez en 2006, Mujica en 2011, y Lacalle Pou en 2021.
La situación actual de Yamandú Orsi confirma esta regla general.

