(ÚLTIMA INFORMACIÓN - H. 15.00) En principio el dictado de las clases se suspendió durante la mañana de esta jornada, aunque las autoridades tras una evaluación decidieron normalizar las clases en los siguientes dos turnos. La amenaza es similar a la recibida en la Universidad de la República y varias facultades.
De acuerdo a lo informado por la Policía, en la tarde de este miércoles 26 de marzo, en el liceo N° 1 “Monseñor Mariano Soler”, ubicado en calles Melchor Maurente y Treinta y Tres, en San Carlos, se recibió un correo electrónico en el que un individuo advirtió que concurriría al centro educativo a matar tantas personas como pudiera.
El mensaje agregaba que estaba “harto del bullying”. En virtud de que el correo indicaba que el supuesto atentado sería cometido este jueves, las autoridades del centro educativo no solo radicaron la denuncia policial, sino que decidieron suspender en principio las clases en el horario matutino de esta jornada.
No se ha revelado si la amenaza está firmada por algún grupo o persona, pero es muy similar a la recibida -también a través de un correo electrónico de la Universidad de la República- en distintas facultades, advirtiendo por un posible ataque masivo en distintas facultades. En ese caso habrían adjuntado fotografías de armas.
En marcha
Pasado el mediodía se dio a conocer un comunicado suscripto por el equipo de dirección del centro educativo, que ha mantenido un gran hermetismo respecto al tema, al extremo que la madrugada de este jueves 27 ya habría decidido suspender las clases sin explicar los motivos, lo que generó malestar en distintos ámbitos.
El comunicado confirma que fue sobre la pasada medianoche que se “activaron de forma inmediata los protocolos institucionales y administrativos correspondientes, en coordinación con las autoridades educativas y de seguridad”, lo que llevó a suspender las clases del turno matutino, tanto en el edificio central como en el anexo.
En ese marco, “se reforzó la seguridad del centro mediante la presencia de un móvil policial y el seguimiento de las cámaras de videovigilancia ciudadana, las que se suman al sistema de monitoreo ya existente en el liceo, gestionado desde la propia dirección”, hasta que se retomaron las actividades normales en los turnos vespertino y nocturno.