La baja sostenida del dólar afecta la inversión, la competitividad, el empleo en el sector inmobiliario y al turismo en general señala en un comunicado la Cámara Inmobiliaria Punta del Este Maldonado, sumándose así a otras manifestaciones de preocupación.
La Cámara Inmobiliaria Punta del Este Maldonado, mediante un comunicado “manifiesta su profunda preocupación ante la constante baja del dólar y el impacto negativo que esta situación está generando sobre la inversión, la competitividad y el empleo, no solo en el sector inmobiliario…”.
El comunicado agrega que el valor del dólar, no solo está impactando en este sector, “sino en toda la cadena de actividades vinculadas al desarrollo económico del departamento y el país, en este momento clave para la temporada, con el riesgo de que menos turistas elijan el destino”.
“El desalineamiento entre los costos internos expresados mayoritariamente en pesos y los ingresos del sector, que en gran parte se rigen por valores en dólares, está provocando una pérdida creciente de competitividad. Esta realidad encarece el costo país, desestimula nuevas inversiones y afecta directamente la rentabilidad de proyectos inmobiliarios, turísticos y de servicios”, se considera.
Asimismo, se hace hincapié en que la baja del dólar repercute directamente en el empleo, ya que “la menor actividad inversora y la postergación de proyectos generan incertidumbre laboral y reducen oportunidades de trabajo en sectores clave como la construcción, la intermediación inmobiliaria, los servicios profesionales y el turismo…”.
Entre otras consideraciones, la gremial inmobiliaria señala que Punta del Este y su zona de influencia compiten en un mercado internacional por atraer inversiones, y que en este contexto de costos elevados y rentabilidad reducida, “nos coloca en una posición desventajosa frente a otros destinos de la región, poniendo en riesgo el crecimiento sostenido que el departamento ha logrado en los últimos años”.
Desde la Cámara Inmobiliaria Punta del Este Maldonado, se entiende que es fundamental analizar esta problemática con una visión integral y generar instancias de diálogo entre el sector público y privado, “que permitan adoptar medidas que preserven la competitividad, fomenten la inversión y protejan las fuentes de trabajo”.

