Del total destruido, 6.325 correspondían a armas cortas y 2.784 a armas largas. Asimismo, 2.733 armas (aproximadamente un 30%) fueron entregadas de forma voluntaria, mientras que 6.376 alcanzaron el plazo legal de tres años para su disposición final, informó el ejército nacional.
Fueron recepcionadas a través del Registro Nacional de Armas (RNA), y el Servicio de Material y Armamento las mantuvo en su depósito judicial, procediendo a su desmantelamiento y clasificación para su disposición final.
La acción ocurrió en la Metalúrgica Gerdau mediante la fundición.

