Juan Pablo Alonso Márquez volvió a la cárcel, como otras veces tras cometer varios robos de distintas características.Juan Pablo Alonso Márquez volvió a la cárcel, como otras veces tras cometer varios robos de distintas características.Era buscado desde el 13 de mayo cuando quedó nítidamente registrado en cámaras de seguridad de un comercio de calle Santa Teresa. Cuando lo detuvieron, andaba en una moto que también había robado y en la que se movilizaba por distintos puntos de la capital departamental, buscando víctimas.

 

El martes 25 de este mes, efectivos policiales que patrullaban calles en jurisdicción de la seccional 6ª con sede en el barrio Maldonado Nuevo, le dieron la voz de alto a un individuo que se desplazaba en una moto, quien lejos de acatar la orden, abandonó el vehículo y salió corriendo.

Fue perseguido y finalmente detenido, tratándose de Juan Pablo Alonso Márquez, de 34 años, ladrón poseedor de una gran cantidad de antecedentes penales que no hace mucho tiempo había salido de la cárcel. Al mismo tiempo, se confirmó que la moto estaba requerida por hurto.

Trasladado a dependencias policiales, durante la indagatoria se pudo probar que había sido autor de varios robos por lo cual terminó ante la Jueza Penal de 11° Turno. Fue condenado a 24 meses de prisión por un delito de receptación y cuatro delitos de hurto, dos especialmente agravados.

Hechos aclarados

La madrugada del jueves 13 de mayo, cometió un hurto en un comercio ubicado en calle Santa Teresa, en Maldonado. Alonso Márquez ingresó tras romper un vidrio, para llevarse $ 11.190. Todo su accionar quedó registrado en las cámaras de seguridad del propio local.

El mismo día, había sido denunciado el robo de una moto marca Motomel 110c.c., del patio de una casa de calle Rio Negro, en el barrio Bicentenario de Maldonado. Se trataba del birrodado que dejó abandonado el martes minutos antes que la Policía lograra su detención.

La madrugada del domingo 16, este sujeto amenazó verbalmente a una mujer que esperaba un ómnibus en una parada de calles Francisco Martínez y José Nasazzi, en el límite de los barrios San Antonio y Las Cooperativas. Acompañado por otro sujeto en la moto, le llevó su cartera.

El viernes 21 de mayo, en la madrugada, robó en un comercio ubicado en calle 3 de Febrero, en el centro fernandino. Rompió una puerta de vidrio y se llevó la caja registradora que contenía $ 15.000. Como en otro caso, quedó registrado en las cámaras de seguridad del comercio.

Finalmente, el domingo 23, dos días antes de caer en manos de la Policía, Juan Pablo Alonso Márquez andaba en busca de nueva presa en avenida Aiguá, hasta que de un comercio se llevó un casillero con 12 botellas de vidrio. También fue nítidamente identificado en registros de una cámara particular.

Es incansable

Juan Pablo Alonso Márquez, en poco más de 4 años ha cometido más de una docena de hurtos por los que ha estado muy poco tiempo en prisión. Sin pudor alguno, no ha dudado en robar comercios de distintos rubros así como casas particulares, incluso del propio barrio en el que vive.

Su último antecedente data de comienzos del año pasado, cuando el 4 de marzo resultó condenado a 14 meses de prisión, imputado por un delito de hurto especialmente agravado, y dos delitos de receptación. Quiere decir que hace muy pocas semanas había recuperado la libertad.

La noche del jueves 27 de febrero, efectivos de Investigaciones del Distrito 2 que realizaban tareas de patrullaje a la altura de calles Caciques y Bambú, en el barrio Maldonado Nuevo, intentaron identificar a un sujeto que circulaba en una moto, el cual al verlos emprendió la fuga.

Aunque fue plenamente identificado, por tratarse de un delincuente poseedor de innumerables antecedentes por robos de todo tipo, solo se recuperó la moto y una mochila que dejo abandonadas. El birrodado (Zanella) había sido hurtado el día anterior, así como la mochila que fue sustraída a un ciclista.

Alonso Márquez fue detenido días después y sometido a la Justicia. Anteriormente, el 27 de junio de 2019 también había sido condenado como autor de dos delitos de hurto. El día anterior, robó en un local de venta de bolsas y empaques, ubicado en avenida Lussich y calle Juan José Muñoz.

Mediante daños en la puerta de acceso, ingresó y se llevó varias cajas de diversos artículos. El otro hurto fue en una pizzería de la misma avenida, a la que mediante la rotura de una ventana, ingresó para hurtar distintos comestibles. Lo identificaron por registros de cámaras de video vigilancia.

En 2018, concretamente el 17 de febrero, también había sido condenado y enviado a prisión por un hurto agravado, en grado de tentativa. Su primer antecedente data del año 2016: el 16 de septiembre fue procesado por la autoría de 4 delitos de hurto, dos agravados por la penetración domiciliaria.

Aquella vez, Juan Pablo Alonso Márquez, fue detenido junto a su pareja en la finca que habitaban en calles Garzas y Horneros, barrio Maldonado Park, luego de confirmarse que había sido el autor del vaciamiento de una pizzería ubicada a pocos metros de su propia casa.

En el allanamiento a su casa, la Policía incautó un televisor Led de 23”, una importante cantidad de botellas de refrescos de distintas marcas y bebidas alcohólicas (whisky, champagne y vinos), así como moldes de pizza y una gran cantidad de ingredientes y aderezos.

También quesos, varias bolsas con hamburguesas, una bolsa con pollos y una bolsa de papas fritas, además de una serie de herramientas, un reloj, una campera y otras prendas, lentes, un teléfono celular, perfumes, una cámara fotográficas, un secador y una máquina de cortar pelo, entre otras cosas.

Durante los interrogatorios, el ladrón confesó haber cometido un robo anterior en el mismo comercio (la pizzería), así como en distintas fincas del mismo barrio donde vivía en aquel momento. Queda claro que las breves penas que le han impuesto, le han permitido seguir delinquiendo sistemáticamente.

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