La agrupación “Espátulas Rosadas”, lleva a cabo un proyecto que consiste en la limpieza de la cañada ubicada a la altura del barrio Maldonado Nuevo vinculada directamente al Ecoparque del Arroyo Maldonado, donde se están recogiendo residuos y materiales de todo tipo, altamente contaminantes. Ya ha habido 7 jornadas desde el mes de enero.
A través de las jornadas de recolección de desechos se está logrando recuperar un espacio clave para los humedales, por lo que la Intendencia de Maldonado se sumó a esta destacada iniciativa siguiendo la línea de cuidado del medio ambiente marcada por el intendente Miguel Abella desde su asunción.
Un grupo de vecinos detectó lo que estaba sucediendo en esa cañada con una acumulación muy importante de residuos, por lo que pusieron en práctica jornadas de limpieza que, con el transcurso de las semanas permitieron dimensionar la gravedad de la situación al encontrarse desechos voluminosos y de larga data.
A partir de un diagnóstico primario, se efectuó una convocatoria abierta a toda la comunidad, al tiempo que desde la administración se ofreció a “Espátulas Rosadas” la ayuda necesaria para llevar adelante la tarea. Desde el mes de enero se llevan a cabo estas acciones y la del último fin de semana fue la séptima.
Natalia Alsina, de “Espátulas Rosadas”, explicó que los vecinos realizan la limpieza y la Intendencia de Maldonado se encarga de retirar entre 30 y 40 bolsas de residuos, que es lo que se logra recolectar por jornada, además de aportar el trabajo de cuadrillas municipales, por lo cual el plan se considera por ahora exitoso.
Subrayó que hay gente muy comprometida. Las limpiezas “las hacemos los sábados o domingos pero también nos reagrupamos de a dos o tres personas y venimos en el correr de la semana cuando tenemos un tiempito libre a retirar todo lo que es de la periferia porque se acumula muchísimo plástico en el entorno de la cañada”.
La voluntaria, no dudó en calificar el lugar como “una maravilla, con todas estas aves que están recuperando su espacio, donde antes era todo un basural pero ahora hasta incluso podemos escuchar a las aves porque se están aproximando a medida que limpiamos”, tanto la cañada como los predios lindantes.
La directora de Ambiente de la comuna, Virginia Villarino, señaló que además de adherirse a las jornadas de limpieza también se aúnan esfuerzos para “el cambio de paradigma”, porque “antes se pensaba que las cañadas eran una especie de receptáculo que tiene la capacidad de hacer desparecer la basura y no es así”.
En ese marco se busca concretar acciones de concientización y educación ambiental, y “pensando en que luego vamos a tener un Plan de Manejo para este Ecoparque con una inmensa variedad de aves y una biodiversidad muy rica”, para lo cual se está trabajando en una mesa de mesa de diálogo muy amplia”.
Participan agrupaciones de vecinos y representantes del Cure, “por lo que entre todos estamos dedicados a elaborar un Plan de Manejo que definirá cuáles son las actividades que se permitirán, prohibirán o limitarán con el objetivo de asegurar la conservación de este espacio y aprovechando que el Ecoparque es un padrón público”.










