La Policía fue alertada por un llamado al 9-1-1 tras una denuncia porque una persona estaba pernoctando en un predio privado. Al concurrir, efectivos de la Unidad de Respuesta Policial Móvil y del Grupo de Reserva Táctica entrevistaron a la denunciante, quien declaró que, al pedirle a la persona que se retirara, fue amenazada con un arma blanca.
El hombre fue interceptado a pocos metros. Llevaba un destornillador, que habría utilizado en el hecho. Fue identificado como D. A. A. Q., de 37 años.
El 5 de mayo, tras declarar ante Fiscalía, fue conducido al juzgado de 11° turno, donde se lo condenó como autor de un delito de violencia privada a cuatro meses de prisión, con descuento de la detención sufrida.

