“De esto resulta que el hombre (el trabajador) sólo se siente libre en sus funciones animales, en el comer, en el beber, engendrar, y todo lo más en aquello que toca a la habitación y el atavío, y en cambio en sus funciones humanas se siente como animal. Lo animal se convierte en lo humano y lo humano en animal” (Marx, K. Manuscritos económico-filosóficos, 1844)
Sería imposible tal vez, definir cuáles son los discursos que más afectan a la educación de hoy. Hemos hablado y hablamos todo el tiempo de muchos de ellos. Entendemos también excesivo el ataque permanente que sobre ella se realiza, acusándola por momentos de cuanto mal nos sucede. No dejaremos de repetir, cual los grandes maestros del tema, que la lucha no es educativa sino política. Porque la educación no dejará nunca de ser el reflejo de las condiciones materiales, estructurales, y las reformas son re-formas porque están hechas, justamente, para no llegar a las estructuras.
Nos interesa hoy particularmente el tema del voluntarismo. Casi que la mayoría de las llamadas propuestas pedagógicas innovadoras se basan en esa idea. ¿Qué dice el voluntarismo? Que cada cual es capaz de lograr aquello que su voluntad disponga, más allá de sus condiciones materiales objetivas. En otras palabras, que el que quiere ser médico o astronauta lo será, aunque su pobreza económica, social y cultural lo limiten y que toda su vida dependerá simplemente de su “voluntad de espíritu”. Una suerte de idealismo hegeliano posmoderno.
Este discurso, de origen idealista, metafísico y reproductivista, arrastra una carga política determinante que, la mayoría de las veces, no se visualiza cuando la propia idea es puesta en práctica. La idea política subyacente del voluntarismo es desligar al gobierno de sus obligaciones con el estado. Es decir, en el entendido de que el gobierno, en sus funciones delegadas por el pueblo, deberá velar por ellos en el uso de su poder concedido, el voluntarismo traslada la obligación a los sujetos y a su voluntad y desmarca al gobierno de sus obligaciones en cuanto a la implementación de políticas sociales en territorio que necesariamente deberían atacar problemas estructurales.
Es decir que el pobre es pobre por culpa de su voluntad, y el gobierno no tiene nada que hacer entonces. Las limitaciones económicas de los sujetos, sus relaciones de trabajo y todo cuanto es parte de la realidad objetiva queda relegado a un segundo plano, porque bastaría con tener voluntad para lograr lo que uno se proponga. Dicho así parece sonar ridículo, pero eso es lo que suena a muchas voces en educación, de boca de los mismos que subliminalmente terminan culpando a los pobres de su pobreza, como si fuera esta entonces un producto de su voluntad.
Aclaramos que entendemos como contradicción absoluta del voluntarismo al estructuralismo, aquella idea de que estamos tan sujetos a las estructuras que no hay escapatoria posible. Entendemos que el estructuralismo es el discurso del desamparo, la idea de que no hay escapatoria.
Lo que queremos decir es que no podemos seguir mintiendo en base a tres o cuatro ejemplos de personas que han triunfado empezando desde cero y que han logrado progresar, haciendo de sus vidas verdaderas odiseas. Lo que decimos es que no queremos más reformas, que queremos llegar de una vez por todas al fondo movilizando la base estructural, terminado con los privilegios de aquellos que entienden que cada uno depende de su voluntad.
Lo cierto es que su propia voluntad -la de los que arman esos discursos- también es dudosa. Porque en la mayoría de los casos, esos que se rasgan las vestiduras con la idea de que el esfuerzo alcanza para lograr los fines, jamás fueron capaces de conocer el esfuerzo verdadero. Justamente porque su base estructural estuvo siempre sólidamente sostenida.
*) Licenciado en Educación Física (ISEF Udelar). Entrenador de fútbol (ISEF-Udelar). Actualmente cursando la Maestría en Didáctica de la Educación Superior (Centro Latinoamericano de Economía Humana).
Director coordinador de Educación Física, del Consejo de Educación Inicial y Primaria/Administración Nacional de Educación Pública. Maldonado-Uruguay.
(ANEP/CEIP). Integrante de la línea “Políticas Educativas y Formación Docente.
Educación Física y Prácticas Educativas”, adscripta al grupo de investigación sobre La Educación Física y su Enseñanza.
Uruguay, socio clave para la FAO por su solidez institucional y desarrollo técnico, renueva su compromiso con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
*) Psic. Manuel Froilán Zavala Ayala
Mientras las muertes por suicidio aumentan sin control por indiferencia, miseria humana, desconocimiento, pacto o miedo… continúan las miradas impotentes, buscando una solución muchas veces hasta mágica; lo concreto es que en muchos reside la “capacidad” de incluir en la temática la sutileza del matiz ante la abrupta presencia de lo “agobiante”.
La complejidad del suicidio no puede leerse como mera relación a lo fáctico actual, sino que esa lectura debe enmarcarse en la perspectiva de la experiencia, es decir, la perspectiva de la conjunción de un evento con las vivencias que a causa de él emergen, las que habrán de determinar su particular coloración subjetiva.
Entre todas las experiencias negativas de fracaso y de límite ocupa un lugar central la situación-límite de la muerte. La muerte suscita un gran interrogante respecto a la existencia humana. Somos una especie consciente de su propia finitud. Lo que estamos haciendo se está muriendo a cada instante.
“El suicida quiere la vida y sólo se halla descontento de las condiciones en las cuales se encuentra. Por eso, al destruir el fenómeno individual, no renuncia en modo alguno a la voluntad de vivir, sino tan sólo a la vida. Él quiere una existencia y una afirmación sin trabas del cuerpo, pero el entrelazamiento de las circunstancias no se lo permite y ello le origina un enorme sufrimiento" (Schopenhauer 1986, Tomo I, §69, p. 541).
Desde un abordaje psicológico, se impone en general el discurso crítico que persigue su prevención. El suicidio no es considerado señal de querer dejar de vivir, por el contrario, resulta ser la manifestación más fehaciente de aceptar y afirmar una vida sin sufrimientos.
Un dolor que se torna intolerable, un sufrimiento que se vivencia como lo absoluto, no puede dejar de generar una necesidad imperiosa de descanso o alivio. Como antítesis del dolor ilimitado sobreviene la avidez vital de la nada. En esta situación límite es posible distinguir una avidez vital de la nada como manifestación pura e inmediata del padecimiento vivenciado, a diferencia de su aspiración que puede estar mediada por reflexiones abstractas.
Podríamos decir que el suicidio es en la mayor parte de las veces una conjunción de ambos fenómenos, es decir, tanto una desesperación por dejarse caer en una nada subjetiva, como un anhelo por alcanzarla. Reconocer el estatus del sufrimiento con que se identifica aquella avidez vital de la nada que puede anteceder un suicidio, ponderando con ello aquella necesidad que puede esconderse tras la "elección" de abandonar la vida. Solo el alma sabe cuan tolerable es este o aquel dolor, y no es uno quien "decide" cuando la necesidad de la nada se ha tornado más vital que la vida misma.
“El suicida rompe su relación con la palabra y toma la decisión de no hablar más. La posibilidad de simbolizar a través del lenguaje es lo que nos hace humanos. Por eso, la ruptura con la palabra implica la ruptura con la vida misma”.
Muchas parecen ser las causas que podemos hipotéticamente suponerle al suicidio; lo cierto es que todas las razones suficientes no resultan ser a menudo fuente veraz de comprensión para quien haya sentido alguna vez compasión por alguien que lo haya cometido.
Creo que muchos hombres que se figuraron, antes de suicidarse, que el cometer dicho acto podría implicar comenzar la existencia de una nueva vida, con más dificultades aún, indiferentes hubieron de pensar en ella, porque fue la propia la que se les tornó insoportable.
A raíz de esto, el suicidio es realizado sin distinción de credo por personas que han sido minadas por alguna tristeza espiritual, independientemente de que ésta tenga una explicación psicopatológica o no. Este hecho me hace pensar que el acto, en estos casos, puede ser antecedido por una reflexión serena y sensata que en silencio, una y otra vez, se torna en un hábito mental que engendra esta avidez vital de la nada. Es verdad que los hábitos mentales son más fuertes que los físicos, pero necesidad no es siempre indicio de una desesperación obvia. Sin embargo, siempre nos quedamos con esto último.
Recuerde: El suicidio es una causa de muerte evitable.
*) Doctorando en Psicología, especialidad Clínica (con Habilitación Profesional del MSP). Miembro Honorario en el Área de Negociación Antisecuestro (gerenciamiento de crisis) del Grupo Halcón de la Policía Argentina
Especializaciones en Suicidología: Red Mundial de Suicidiólogos (Representante Nacional hasta el año 2.008); Red Iberoamericana de Suicidiólogos (Argentina).
Miembro de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM), desde el 10 de agosto de 2016.
Ex - Miembro de la Sociedad Mexicana de Tanatología.
Libros publicados: “Suicidio Infanto-Juvenil” - Cómo reconocer las Señales de Advertencia (Editorial Arandura. Año 2006); “El Suicidio - Un grito silente (Imprenta Tradinco. Año 2017). Disertante en múltiples eventos en varios países.
“Ilusionistas los políticos que, como cantaba Fígaro, fingen ignorar lo que saben y saber lo que ignoran, se encierran con dobles puertas para meditar sobre el periódico, fingen ser profundos cuando están vacíos, pagan a los traidores cuando interceptan las cartas, y luego tratan de ocultar la bajeza de los medios bajo la nobleza de los propósitos” (Gramsci, S.1917)
Los Sofistas fueron grandes personajes de la antigua Grecia que cobraron su mayor relevancia luego de finalizadas las guerras persas. Se presentaban como una suerte de maestros que todos lo saben, de esos que parecen capaces de enseñar cualquier disciplina, y cobraban muy bien por hacerlo. Su principal virtud era preparar a los individuos en el arte de la oratoria. En definitiva, enseñaban a argumentar.
Platón odiaba los sofistas. Pensaba que lo que hacían era tan peligroso que era probable que cualquier comerciante -llámese ahora empresario- lograra acceder al poder político sólo en base al don de la oratoria y sin ningún tipo de solidez en los argumentos. Porque, en definitiva, desde la perspectiva de los sofistas, no importaba el objeto analizado ni el propio análisis, sino la capacidad comunicativa y argumentativa del interlocutor.
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Los períodos preelectorales reviven los fuegos de eternos debates sobre diversos campos que se configuran en relación con las formas en que se defina el poder simbólico de dichos campos. Para el caso del campo de la educación, por ejemplo y en la actualidad, cada vez son más los agentes que son parte de él y que ostentan ese poder. Agentes propiamente educativos, agentes económicos/corporativos, agentes políticos, agentes sociológicos, psicológicos y tantos otros presuntamente inusitados, que logran hacerse presentes en la disputa.
En estos períodos de vorágine propagandística, escuchamos de forma permanente y hasta agobiante, a las mismas personas hablando de cosas muy diferentes. Muchas de esas cosas no parecen estar ni remotamente vinculadas, pero eso no aparenta importar a los oradores políticos ni a sus seguidores. Lo peligroso es que todos esos políticos que parecen tener el don de “hablar bien”, también parecen estar en lo cierto sobre lo que aseveran con una convicción tal que no solo convencen, sino que habilitan a sus fanáticos a una posible reproducción de sus afirmaciones. Afirmaciones muchas veces burdas en la medida en que se profundice en su análisis.
Como decíamos, y en relación con la educación, cada agente político que analiza la actualidad educativa, lo hará desde una perspectiva particular que estará vinculada, en la mayoría de los casos, al campo original de trabajo y eventual formación al que pertenece. Es así como entonces, un economista planteará que debemos educar para el mercado, un empresario que debemos educar para brindar servicios, y tantos otros ejemplos como se nos ocurran.
El hecho es que los campos, si bien se pueden diferenciar para su análisis teórico, poseen autonomía relativa, no son compartimientos estancos. Sus agentes pertenecen a otros campos que serán primarios o secundarios en virtud del sentido de pertenencia de dicho agente. Es así como, tal como expresábamos más arriba y siguiendo con el ejemplo, un agente del campo de la economía podrá vincularse también al campo de la educación y ostentará entonces, también, el poder simbólico de ese segundo campo.
Lo cierto es que la pertenencia al campo, espacio de realidad objetiva, estructurada y estructurante, construye en lo sujetos formas de pensar y de hacer que serán el reflejo de dicho campo. Cada persona, desde la perspectiva de Bourdieu, es constructora/construcción de habitus. Es decir que las formas de pensar y de hacer del sujeto serán el reflejo del lugar que ocupe en la lucha por el/los poder/es en disputa en el/los campo/s al/a los que pertenece/n.
Es entonces como parece poco probable, que un agente perteneciente al campo de la economía abandone su habitus de economista al momento de vincularse al campo de la educación. Es imposible que un dirigente empresarial dueño de empresas prestadoras de servicios se “convierta” a la pedagogía y deje de lado sus intereses originales para ingresar al campo educativo. Porque, como decíamos más arriba, las ideas no nacen por sí mismas, nacen de una realidad objetiva y estructurada por el campo original de pertenencia.
Hoy no tenemos sofistas propiamente dichos, pero estamos rodeados de grandes oradores. Cada uno encuentra un giro diferente y atractivo sobre su discurso, pero ese discurso esconde el valor objetivo del campo al que pertenece. Es así como todos los agentes políticos hablan de educación con propuestas mágicas, pero ninguno de ellos pertenece al campo de la educación. Son simples oradores cargados de contenidos huecos, del sinsentido del educar que, en un intento por “arrimar agua para su molino”, son la voz del lugar al que realmente pertenecen y al que defienden, siempre, protegiendo los intereses de un determinado sector.
Finalmente, tenía razón Platón. Es peligroso enseñar a argumentar.
*) Licenciado en Educación Física (ISEF Udelar). Entrenador de fútbol (ISEF-Udelar). Actualmente cursando la Maestría en Didáctica de la Educación Superior (Centro Latinoamericano de Economía Humana).
Director coordinador de Educación Física, del Consejo de Educación Inicial y Primaria/Administración Nacional de Educación Pública. Maldonado-Uruguay.
(ANEP/CEIP). Integrante de la línea “Políticas Educativas y Formación Docente.
Educación Física y Prácticas Educativas”, adscripta al grupo de investigación sobre La Educación Física y su Enseñanza.
*) Psic. Manuel Froilán Zavala Ayala
En los últimos años, la sociedad ha comenzado a entrar a la dinámica de un fenómeno que se le conoce como estrés social. Es una tensión que ha alcanzado directa o indirectamente a cada ciudadano. Aunque no pareciera, esos factores han afectado la forma de convivencia entre los ciudadanos y llevado a la gente a sentir una especie de enojo, una sensación de engaño, que no le permite llevar una vida normal.
El estrés social, como tal, parte de una tensión que vive el individuo derivado de sus relaciones interpersonales y su contexto social. Involucra a muchos factores; por ejemplo: problemas con el trabajo, crianza de los hijos, la educación, el sexo y la socialización, la drogadicción, narcotráfico, inmigración, la presión de grupos e inclusive la falta de atención por parte de las autoridades. Cuando tu vida corre peligro desde el planteamiento emocional o social se genera estrés social.
No existe confianza en las autoridades, eso genera un mayor trauma social y tienen un impacto que se da de una manera envolvente (Bauman). Este trauma social genera cómo una especie de bola de nieve que nos aplasta y nos afecta porque finalmente es algo que impacta terriblemente en nuestras vidas y nos está haciendo daño. Aunque el tema de la violencia no nos toque directamente, nos genera miedo.
El hecho de ver a un conocido, al amigo, al vecino ser víctima de asalto o secuestro, nos genera esa sensación de miedo e incertidumbre. Todas estas cosas generan en la gente una serie de consecuencias; les está generando tremenda ansiedad, porque hay un desconocimiento respecto de a qué nos estamos enfrentando.
Se habla de la falta de trabajo, despidos laborales masivos, inseguridad alimentaria, crisis en el sistema de salud, inseguridad y violencia, así como falta de liquidez económica.
Vivimos en una sociedad estresada. El estrés es sufrimiento. El estrés tiene momentos: alarma, resistencia y agotamiento. Es la relación entre cargas vs. resistencias personales. El estresado vive preocupado. Presenta síntomas como por ejemplo: dolor de cabeza, fiebre, dolor de estómago, falta de aire, insomnio, acidez, cambios de conducta, entre otros.
La sociedad actual está estresada y con justa razón.
Uno dice es malo… pero en su justa medida es un mecanismo de defensa… ¿por qué? Porque el estrés pone a la psiquis y el cuerpo en tensión para responder a una situación peligrosa. Ahora, cuando este mecanismo que está disponible para ser utilizado muy de vez en cuando vos lo tenés todo el día, no hay psiquis que resista. Cuando vos le impones a la psiquis más tensión de la que puede soportar durante mucho tiempo, lo más probable es que se quiebre, que se quiebre por el lado de que en algún momento va a tener que descargar ese exceso de tensión.
Si existen personas que saben que mañana van a comer y que van a poder pagar la luz, etc., están igual inquietos; imagínate la persona que no sabe cómo va a pasar mañana, que no sabe cómo va a responder mañana… imagínate algo tan sencillo como es el pedido de un hijo… tiene los zapatos rotos y no le puedo comprar otro… te imaginas la frustración que se siente, la sensación de ser mal padre, de no estar a la altura… frustración aparece y genera enojo. La frustración es una emoción que aparece cuando vos sentís que te mereces algo y no te lo dan o no lo podés conseguir.
Ahora, existen personas frustradas que ante estas situaciones responden de manera diferente, porque ante esa molestia o ese enojo generado, tiene los mecanismos psíquicos para hacerse cargo de lo que le corresponde.
Donde está la necesidad no hay lugar para la reflexión, especialmente en momentos de crisis, es sano cuando alguien tiene autocritica, el poder de análisis personal y la madurez para hacerse cargo de la parte que le corresponde.
LAS CRISIS DESPEJAN EL TERRITORIO DE QUIEN ESTA Y QUIEN NO ESTÁ
“La vida cotidiana está alejada de la realización”
Estamos en un momento cambiante, de cambios no rápidos, sino acelerados. Con nuevas formas y situaciones sociales. Como dice Zygmunt Bauman, de un nuevo “orden líquido contemporáneo”. Donde el mundo, nuestro mundo se ha vuelto extremadamente complejo, difícil, arriesgado y peligroso.
Todo esto representa un estado que afecta globalmente al individuo, generando un estado crónico de tensión y de agobio. Hemos pasado de una cierta situación de solidez, donde todo o casi todo se mantenía dentro de unas constantes o parámetros ya establecidos, a un estado de constantes vaivenes o cambios.
“Vivimos ante la sensación de caminar sobre una superficie tambaleante”. Todo esto, ha llevado a una situación de crisis actual, a un estado de fragilidad y de indefinición que nos afecta a todos en diferentes modos y aspectos de nuestras vidas. Nos hemos vuelto o nos estamos volviendo extremadamente frágiles y fácilmente insatisfactorios.
*) Doctorando en Psicología, especialidad Clínica (con Habilitación Profesional del MSP). Miembro Honorario en el Área de Negociación Antisecuestro (gerenciamiento de crisis) del Grupo Halcón de la Policía Argentina
Especializaciones en Suicidología: Red Mundial de Suicidiólogos (Representante Nacional hasta el año 2.008); Red Iberoamericana de Suicidiólogos (Argentina).
Miembro de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM), desde el 10 de agosto de 2016.
Ex - Miembro de la Sociedad Mexicana de Tanatología.
Libros publicados: “Suicidio Infanto-Juvenil” - Cómo reconocer las Señales de Advertencia (Editorial Arandura. Año 2006); “El Suicidio - Un grito silente (Imprenta Tradinco. Año 2017). Disertante en múltiples eventos en varios países.
Pequeños cambios generan grandes resultados: un nuevo estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) analizó buenas prácticas para enfrentar desastres naturales en Bolivia, Colombia, Haití, Guyana y Jamaica, y siete otros países del mundo.
Cosecha de lluvias en Jamaica, árboles como barreras ante los huracanes de Haití y el uso de corrales mejorados para proteger a las alpacas del frío altiplánico, son algunas de las prácticas incluidas en el libro Reducción del riesgo de desastres a nivel de explotación: beneficios múltiples, sin arrepentimientos.
El estudio analizó más de 900 fincas en 10 países del mundo y demostró que -en promedio- las prácticas mejoradas generaron beneficios 2,2 veces mayores que las utilizadas anteriormente, incluyendo aumentos en la producción y una reducción de los daños y pérdidas debido a desastres.
Se trata de soluciones que no requieren inversiones sustanciales, por lo que están al alcance de los agricultores de pequeña escala.
“El estudio no sólo demuestra que la prevención es rentable, sino que también resalta el importante papel que pueden desempeñar intervenciones de pequeña escala a nivel de las granjas para aumentar la resiliencia de los medios de vida y promover el desarrollo sostenible”, explicó Anna Ricoy, Coordinadora de Gestión de Riesgos de Desastres de la FAO.
Bolivia: árboles para el ganado
El Chaco, en el sudeste de Bolivia, es una zona de llanuras áridas donde el ganado debe enfrentar vientos helados, súbitas inundaciones y prolongadas sequías que causaban la muerte de los animales. ¿La solución? Árboles.
Con el apoyo de la FAO, ganaderos de El Chaco introdujeron árboles en sus terrenos. Estos no sólo proveyeron forraje para el ganado, sino que se convirtieron en una protección natural contra los elementos, abonando el terreno con sus hojas y mejorando la salud del suelo con sus raíces.
Estos sistemas silvopastoriles produjeron un incremento de 109% en el beneficio neto de las granjas que los implementaron, en comparación a las que mantuvieron sus técnicas anteriores. Además permiten capturar carbono y garantizar un mayor crecimiento del pasto que requiere el ganado.
Jamaica: cosechar la lluvia
El sur de St. Elizabeth es un municipio agrícola altamente productivo de Jamaica que sufre temporadas secas, sequías prolongadas y altas temperaturas durante el verano.
La mayoría de sus agricultores compran agua de riego, pero su disponibilidad es escasa durante la sequía. La solución que estudió la FAO fue la introducción de un sistema de cosecha (captación) de agua de lluvia.
El sistema consistió en cuencas de captación ubicadas en los techos, un tanque de almacenamiento de plástico de mil galones y un sistema de riego de goteo por gravedad.
Esta práctica fortaleció la resiliencia de los agricultores frente a las sequías, permitiéndoles producir cultivos durante la estación seca, prolongar el ciclo de cada cosecha y generar ingresos adicionales. Ese sencillo cambio produjo un aumento de 131% en el valor neto de la producción de tomate, y un aumento de 29% en la producción de pimiento dulce.
Haití: arvejas frente a un huracán
Las arvejas son uno de los cultivos de subsistencia más importantes en las comunas de Bainet y Grand Goave, en Haití, ya que tienen dos temporadas de crecimiento por año. Pero estos pequeños vegetales y los agricultores que los cultivan deben enfrentar una amenaza significativa: los huracanes.
Una forma de mitigar su impacto en los cultivos consiste en plantar barreras vivas: setos, árboles y una variedad de pastos muy altos (hierba de elefante), que otorgan protección natural y estabilizan el suelo.
En algunas fincas, estas “barreras vivas” fueron combinadas con agricultura de conservación y técnicas agroforestales para mejorar la calidad del suelo, reducir la pérdida de agua por evapotranspiración y escorrentía, y mejorar la infiltración de agua.
La combinación de estas técnicas permitió a los agricultores aumentar el valor neto de su producción en 110% durante años sin desastres naturales, pero también tuvieron efectos –menores, pero significativos– en los años en que sí hubo huracanes: en las fincas afectadas por el huracán Matthew (2016), los beneficios netos del cultivo de arvejas fueron 52 % más altos que los de las parcelas que mantuvieron prácticas utilizadas anteriormente por los agricultores.
*) La FAO es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y es la agencia especializada que lidera el esfuerzo internacional para poner fin al hambre. Su objetivo es lograr la seguridad alimentaria para todos y al mismo tiempo garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y de buena calidad para llevar una vida activa y sana.
Con más de 194 Estados miembros, la FAO trabaja en más de 130 países. Todos podemos desempeñar un papel importante en la erradicación del hambre y la malnutrición.
En Uruguay, nos enfocamos en apoyar el cumplimiento del Derecho a la Alimentación Adecuada; avanzar hacia un sistema alimentario sostenible; acompañar la intensificación de la producción agropecuaria, reduciendo la brecha entre sectores urbano y rural y preservando los recursos naturales.
Por más información: http://www.fao.org/uruguay
El declive mundial en las poblaciones de abejas supone una seria amenaza para una gran variedad de plantas críticas para el bienestar humano y los medios de vida, y los países deberían hacer más para salvaguardar unas aliadas fundamentales en la lucha contra el hambre y la malnutrición, destacó hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el Día Mundial de las Abejas.
La cantidad de abejas y otros polinizadores se está reduciendo en muchas partes del mundo debido, en buena parte, a las prácticas agrícolas intensivas, el monocultivo, el uso inadecuado o de productos químicos agrícolas y a unas temperaturas más altas asociadas al cambio climático, que afectan no solo a los rendimientos de los cultivos sino también la nutrición. Si esta tendencia continúa, cada vez con más frecuencias los cultivos nutritivos como frutas, nueces y muchas verduras serán sustituidos por cultivos básicos como el arroz, el maíz y las patatas, lo que podría derivar en una dieta desequilibrada.
“La ausencia de abejas y otros polinizadores eliminaría el café, las manzanas, las almendras, los tomates y el cacao, por nombrar solo algunos de los cultivos que dependen de la polinización. Los países deben cambiar sus políticas y sistemas alimentarios para que sean más amigables y más sostenibles para los polinizadores”, dijo el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, en un mensaje de video grabado para el Día Mundial de las Abejas.
En su mensaje, Graziano da Silva instó a todos a tomar decisiones respetuosas y amigables hacia los polinizadores. "Incluso cultivar flores en casa para alimentar a las abejas es una forma de contribuir a este esfuerzo", agregó.
La ceremonia del Día Mundial de las Abejas celebrada en la sede de la FAO en Roma contó con la participación de la Ministra de Agricultura, Silvicultura y Alimentación de Eslovenia, Aleksandra Pivec, del Presidente de la Asociacion Eslovena de Apicultores, Boštjan Noč, y del vicepresidente de Apimondia Peter Kozmus.
Eslovenia, junto con la FAO, contribuyó al establecimiento del día internacional a través de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2017, con el apoyo de Apimondia, la Federación Internacional de Asociaciones de Apicultores.
Pequeñas criaturas, enormes beneficios
Las abejas se encuentran entre las criaturas que más duramente trabajan en el planeta, brindando el importante servicio de asegurar la polinización y, por lo tanto, la reproducción de muchas plantas silvestres y cultivadas, lo que es crucial para la producción de alimentos, los medios de vida humanos y la biodiversidad.
Las abejas y otros polinizadores, como las aves y los murciélagos, afectan al 35% de la producción mundial de cultivos, aumentando la producción de 87 de los principales cultivos alimentarios del mundo, además de muchos medicamentos derivados de plantas.
Aproximadamente dos tercios de las plantas de cultivo que alimentan al mundo dependen de la polinización de los insectos o de otros animales para producir frutos y semillas saludables para el consumo humano. La polinización beneficia la nutrición humana: no solo permite la producción de una gran cantidad de frutas, nueces y semillas, sino también una mayor variedad y una mejor calidad.
La FAO lleva a cabo distintas actividades para alentar las prácticas favorables a los polinizadores en la gestión agrícola, incluida la Acción mundial sobre los servicios de polinización para una agricultura sostenible y la Iniciativa Internacional sobre polinizadores.
El reciente informe El Estado de la Biodiversidad para la Alimentación y la Agricultura de la FAO también destaca que muchas especies asociadas con la biodiversidad, incluyendo las abejas, están gravemente amenazadas y urge a los gobiernos a abordar los impulsores de la pérdida de biodiversidad.
Otro estudio, titulado Evaluación de Polinizadores, Polinización y Producción Alimentaria y lanzado por la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES, por sus siglas en ingles), con colaboración de expertos de la FAO, destaca una serie de formas de salvaguardas efectivamente las poblaciones de abejas para asegurar la seguridad alimentaria y preservar la biodiversidad.
El de este año es el segundo Día Mundial de las Abejas. El evento de hoy en Roma, destinado a aumentar la conciencia sobre el papel de las abejas y los polinizadores en la alimentación y la agricultura, fue organizado por la FAO en colaboración con el Gobierno de la República de Eslovenia y Apimondia. El evento tuvo una celebración paralela en la sede de la ONU en Nueva York.
*) La FAO es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y es la agencia especializada que lidera el esfuerzo internacional para poner fin al hambre. Su objetivo es lograr la seguridad alimentaria para todos y al mismo tiempo garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y de buena calidad para llevar una vida activa y sana.
Con más de 194 Estados miembros, la FAO trabaja en más de 130 países. Todos podemos desempeñar un papel importante en la erradicación del hambre y la malnutrición.
En Uruguay, nos enfocamos en apoyar el cumplimiento del Derecho a la Alimentación Adecuada; avanzar hacia un sistema alimentario sostenible; acompañar la intensificación de la producción agropecuaria, reduciendo la brecha entre sectores urbano y rural y preservando los recursos naturales.
Por más información: http://www.fao.org/uruguay
"La redención discursiva de una pretensión de verdad lleva a una aceptabilidad racional, no a la verdad” (Jürgen Habermas)
En los últimos tiempos hemos sido testigos de una cierta invasión de propuestas vinculadas al ejercicio físico, una suerte de modas del entrenamiento con infinidad de variantes. Muchas de ellas no parecen someterse al análisis que deberían, en función de los riesgos que las propias prácticas conllevan y de las dimensiones éticas que muchas veces trascienden.
Diversos tipos y grupos de entrenamiento son, hoy en día, fácilmente visualizables tanto en espacios abiertos como cerrados. En principio, sus formas irán mutando en función de aquello que los que consumen dichas prácticas deseen, siendo claramente ese deseo el producto de una consciencia cosificada. La propia necesidad es una construcción que obliga al consumidor a desear lo que el mercado necesita que desee. Se mercantiliza entonces el deseo y, por tanto, la necesidad.
Un primer punto que deberíamos aclarar es su origen y las formas en que aquellas prácticas son desfiguradas, formas que las configuran al servicio de fines diversos y de intereses diversos, en función de una cierta demanda específica vinculada entonces a dimensiones estéticas promovidas por la industria cultural.
Lo cierto es que, si bien todas esas modas del entrenamiento se jactan de su creatividad y de la novedad de sus formas, una simple deconstrucción de las mismas dará cuenta de que su historia no es tan reciente y que, en definitiva, no son más que la deformación de antiguas formas con el agregado, muchas veces, de que aquellos que ofician de entrenadores, dado su bajo nivel de idoneidad y de formación, no osaron siquiera apropiarse de las nuevas perspectivas teóricas que ofrecen las ciencias del ejercicio.
Tal vez el ejemplo más claro es el de la llamada gimnasia funcional, muy de moda en la actualidad. Hace más de doscientos años, la escuela gimnástica francesa ya proponía en sus prácticas higienistas ejercicios asociados a movimientos reales, trasferibles al movimiento de la actividad diaria de los sujetos.
En el marco de un escenario particular de la Europa de la Ilustración, esas prácticas gimnásticas cargaban con sentidos implícitos en relación con una idea de educación. La escuela gimnástica francesa respondía a las necesidades e intereses de la época, a las demandas políticas, económicas y sociales.
Hoy, por el contrario, esas agrupaciones de ejercicios parecen ser estrictamente medios para fines estéticos o, en el mejor de los casos, medios para la mejora de la salud, para el desarrollo de las capacidades condicionales y coordinativas. En caso de que el sentido sea este último, la formación del profesional a cargo será poco menos que una obligación que, quienes participan del grupo de entrenamiento, deberían promover y reclamar.
Este último punto es el que requiere de un análisis particular en relación con la Educación Física. La Educación Física es, antes que nada, educación. Y el principal medio para ese proceso educativo será la enseñanza. Cualquier práctica vinculada al ejercicio físico que se realiza como moda de la industria del fitness no deberá, entonces, asociarse necesariamente a la Educación Física. El análisis deberá ser claramente más profundo.
Este punto es clave, ya que nos acerca claramente a una realidad que debemos atender y transformar. La invasión en el mercado de personas no idóneas, no preparadas, a cargo de grupos de entrenamiento, es alarmante. Lo más alarmante es que aquellos que asisten a esos grupos, los entrenados, no saben siquiera, y tal vez no les interesa, el nivel de formación de esos que se dicen llamar entrenadores, muchos de los cuales desconocen las bases del propio entrenamiento y mucho más las de la Educación Física.
No es posible formar a un docente en un curso de fin de semana, más allá del nivel de marketing y del costo del curso. Porque parece también que lo más caro es lo mejor, aunque el formador de entrenadores de fin semana sea también autorreferencial y todo aquello que promueve como panacea sea fácilmente debatible.
Es poco menos que apremiante que, en los casos que esos grupos estén realmente en manos de docentes, sean esos docentes los que marquen las diferencias. Porque ellos son, antes que nada, educadores. Las formas que sus clases adopten pasarán a un segundo plano, siendo solamente los medios. El fondo de dichas clases será la clave, será el fin en sí mismo del proceso pedagógico, donde se pensarán y construirán sus sentidos educativos.
Un último punto, pero no menos alarmante, es la deportivización de esas prácticas. Todo lo que en ellos se construye se significa en una suerte de contienda contra el sí mismo en principio -de ahí el ensimismamiento de sus practicantes-, y contra el resto en segundo término. O sea que una práctica vinculada a priori con la gimnasia termina transformándose en una práctica deportiva.
En muchos de esos casos el devenir es la transformación de los entrenados en runners, y la participación casi antihumana en cuánta carrera exista. En otros tantos es la deportivización de la vida en un mundo que ya está claramente deportivizado, en el que todos los escenarios sociales parecen transformarse en espacios de contienda.
Este último fenómeno habilita a otro tipo de idóneos a vincularse a este mercado. Los ex corredores o ex deportistas parecen tener también rango de entrenadores, una especie de semidioses que trabajan con la misma lógica con la que un hipocondríaco podría ponerse una túnica de médico. Aplaudimos en este sentido a aquellos exatletas que deciden realmente formarse como técnicos o profesores.
El escenario es complejo. La legalización de estas prácticas es una demanda real y urgente. Por lo pronto, lo básico hoy es la necesidad de que aquellos que son realmente educadores por su formación y por su convicción, hagan un último esfuerzo por acercarse definitivamente a la Educación Física, con la intención de evitar ser parte de aquellos que, de una forma u otra, aportan a la promoción de estas prácticas mercantilizadas.
*) Licenciado en Educación Física (ISEF Udelar). Entrenador de fútbol (ISEF-Udelar). Actualmente cursando la Maestría en Didáctica de la Educación Superior (Centro Latinoamericano de Economía Humana).
Director coordinador de Educación Física, del Consejo de Educación Inicial y Primaria/Administración Nacional de Educación Pública. Maldonado-Uruguay.
(ANEP/CEIP). Integrante de la línea “Políticas Educativas y Formación Docente.
Educación Física y Prácticas Educativas”, adscripta al grupo de investigación sobre La Educación Física y su Enseñanza.
*) Alberto Fernando Prandi De Césare
Desde sus inicios, Punta del Este nace y se desarrolla cómo una propuesta turística única, diferente, enclavada en un lugar privilegiado que fue potenciando todos y cada uno de sus atributos.
Naturaleza en su estado más puro, dunas y bosques en casi todo su territorio, playas y lagunas de aguas cristalinas y vistas panorámicas inigualables que hicieron que en sus orígenes, aquellas familias provenientes de Europa en los albores del siglo XX y luego de la Región, se “enamoraran” del lugar, lo hicieran suyo y quisieran volver una y otra vez, en cada verano, en cada año.
Con una indudable dosis de magia, el Balneario generó una gran fidelidad, se invirtió ordenadamente en la infraestructura que todo centro turístico requiere y en construcciones de casas que fueron delineando los distintos barrios residenciales que ofrecían la belleza de sus parques y jardines en perfecta armonía con el entorno natural.
Así Punta del Este fue siendo reconocida a nivel regional e internacional cómo uno de los mejores balnearios del mundo. Una “marca país” que nos distinguió como tal, una propuesta con marcada identidad y por ende con íconos que la definían y fortalecían.
Esa fue su rica historia, patrimonio de un país y su gente, que hacía un culto de la bien ganada mística de su principal Balneario cómo un activo incuestionable.
Pero hubo quienes no entendieron o no quisieron entender que nuestras generaciones recibieron ese legado para cuidarlo y defenderlo para que luego lo heredaran las generaciones venideras, no para depredarlo, no para destruirlo.
Y vinieron años de “barbarie”, dónde se primó en intereses personales y económicos, permitiendo construcciones a mansalva, con alturas absurdas para un Balneario. Se desconocieron las reglas de la oferta y la demanda, para beneficio de unos pocos “excepcionados” u otros beneficiados directamente con las permanentes modificaciones de las normas de construcción y así fue cambiando la fisonomía de Punta del Este, fue cambiando su identidad.
Nos olvidamos de cuidar a quienes invirtieron antes y confiaron en que se iban a respetar las “reglas de juego”, nos olvidamos de los recursos naturales, de los bosques, de los médanos, de los parques y jardines e iniciamos la “era del hormigón”.
Modificamos la genética del Balneario, que se fue convirtiendo en una triste imitación de un Miami tercermundista, perdimos respeto por los valores históricos y culturales. En ese “vale todo” y sólo a modo de ejemplo, se perdió el Hotel San Rafael y con él una parte de nuestro pasado.
Se permitió la contaminación, primero de la Laguna del Diario, luego la del Sauce y hoy le llegó la hora a nuestras costas, cianobacterias mediante. A toda velocidad ahora se están demoliendo las mejores residencias sobre la costa de la Brava del barrio Parque del Golf, último bastión dónde no se permitía altura, para terminar de perderlo todo.
Más allá de los beneficios que se siguen otorgando y de las decenas de megaproyectos aprobados, dónde la excepción es la norma, la construcción muestra los niveles más bajos de ocupación, desnudando la mentira de la genuina creación de puestos de trabajo para nuestra gente.
El Departamento de Maldonado debe generar industrias alternativas, no contaminantes, no depredadoras de la propuesta turística. El Turismo es la actividad a defender al igual que el medio ambiente que lo sostiene, es que hoy tampoco hay rentabilidad en este sector de actividad y siguen cerrando más y más comercios que generan los verdaderos y hasta hace poco sostenibles puestos laborales y nos quedamos con las manos vacías. Cuando los “benefactores” inversores no tengan más ganancias para obtener, se irán a otros lugares a hacer lo mismo que hicieron acá.
Sobran ejemplos en el mundo de balnearios famosos que hoy están en ruinas porque no supieron preservarlos. Acapulco, Mar del Plata, Benidorm, Marbella y muchos otros. Todavía estamos a tiempo de revertir esta realidad y esto sólo podrán lograrlo los vecinos, los visitantes que quieren a pesar de todo este lugar, exigiendo a los responsables “parar” y empezar a pensar en lo que estamos perdiendo para siempre.
*) Alberto Fernando Prandi De Césare (63), casado, 3 hijos y 1 nieta.
Operador inmobiliario de Punta del Este y La Paloma desde 1978.
Presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este (Adipe), por dos períodos consecutivos 2001-2003 y 2003- 2005.
Subsecretario de Turismo y Deporte a partir del 2005 integrando el gabinete del primer gobierno progresista en la historia del Uruguay.
Presidente de Rotary de Punta del Este en el período 2002-2003.
Presidente y socio fundador de la Asociación de Empleados de Inmobiliarias (Aedi) por el período 2003-2005.
“El anhelo de un estado de cosas sin explotación ni opresión, en el cual exista un sujeto abarcador, la humanidad autoconsciente, y se pueda hablar de una formación unitaria de teorías, de un pensar que trascienda a los sujetos, ese anhelo no es todavía su realización. Transmitir la teoría crítica de la manera más estricta posible es, por cierto, condición de su éxito histórico; pero ello no se cumple sobre la base firme de una praxis ya probada y de un modo de comportamiento establecido, sino por medio del interés en la transformación, interés que, en medio de la injusticia reinante, se reproduce necesariamente, pero debe ser formado y orientado por la teoría, y que, al mismo tiempo, repercute de nuevo en ella.” (Horkheimer, M. 1968)
Los discursos de la pedagogía y de la didáctica crítica tuvieron un desarrollo importante de la mano de un crecimiento real que no fue tal, sobre todo en las décadas de los 80 y los 90. Parecía entonces cerrada la discusión. La educación debería ser una práctica liberadora, emancipadora.
Lo cierto es que esos discursos y sus formas se han desvanecido al punto tal de que algunos países de la región ya los borraron de sus planes y programas y algunos otros esperan la oportunidad de hacerlo, de forma no tan evidente. Muchos de ellos sugieren que el pensamiento crítico en la educación no se ha visualizado en el desarrollo del país como tal, aludiendo siempre a números que equiparan el crecimiento económico al desarrollo humano, aun cuando todos somos plenamente conscientes de que la distribución de la riqueza jamás ofrece esas garantías y que el despilfarro económico de los unos siempre será el reflejo de los pesares de los otros.
Parece necesario entonces, analizar el porqué de ese desencanto, en base a las formas en que la educación entiende y ha entendido el pensamiento crítico. Será necesario entonces describir de dónde surge esta idea, cuáles son sus formas originales y de qué forma se contamina para transformarse en algo que nunca debió haber sido.
Con base en el materialismo dialéctico, los pensadores de la escuela de Frankfurt entendieron que la filosofía y toda la producción teórica en general de principios del siglo XX se había olvidado nuevamente de aquello que parecía imperativo en la tesis 11: dejarse de interpretar el mundo, para comenzar a transformarlo. A su vez, esencialmente Horkheimer y Adorno, estaban preocupados por el uso instrumental que se estaba dando a la razón.
Todo aquello que se producía como conocimiento, era solamente un medio para un fin esencialmente económico. En muchos casos un medio también para la destrucción de las personas, pero siempre con un sentido que, de una forma u otra, redundaba en algún tipo de beneficio económico. El iluminismo como dominio del hombre sobre la naturaleza, se negaba a si mismo bajo formas de control y de manipulación de los sujetos aún peores que las ya superadas.
Bajo esa línea, estos pensadores se proponen retomar la necesaria relación dialéctica entre teoría y praxis social, entendiendo la praxis como ese hacer sostenido teóricamente, ese hacer consciente y libre que encierra en su libertad individual las formas de la disciplina social en el marco de un proyecto que busca superar las formas culturalmente impuestas de la injusticia.
Las formas mal repetidas de esa idea original construyen otra idea de libertad, lejos de la propuesta emancipadora original de la teoría crítica. Y de esa forma se promueve el libertinaje como máxima expresión del individualismo, se habilita el hacer lo que se quiera, dejando de lado aquello que parecía ser socialmente construido para caer en el terreno de lo dogmáticamente impuesto. De esa forma la emancipación inicial del proyecto de Frankfurt se cosifica, adoptando las formas que la propia escuela negaba por considerarlas falsas entelequias de la filosofía idealista burguesa.
Pero la palabra sigue siendo la misma y nosotros, los docentes, caemos víctimas de su mal uso. En el entendido de que toda teoría que se valida a si misma disociada de la praxis social es mala teoría, lo mismo sucede con la educación.
Toda educación y toda propuesta de enseñanza que sobre ella se sostenga y que se piensa alejada de la praxis social, jamás será per se, una práctica emancipadora. Y jamás apuntará, por tanto, al desarrollo crítico de los sujetos.
Ser crítico no es estar en contra de todo, eso es ser criticón. El sujeto crítico es aquel que piensa su praxis desde una perspectiva transformadora, aquel que se posiciona políticamente con la intención de modificar la realidad en base a los sentidos implícitos de la justicia social.
Eliminar el pensamiento crítico de la educación es eliminar toda posibilidad de transformación social, es enseñar a los pobres que su pobreza no tiene más remedio porque las formas culturales e históricas parecerían a priori incuestionables. Es comprender que no alcanza con ofrecer a los pobres el reino de los cielos. Eliminar el pensamiento crítico es caer definitivamente en la desesperanza e impedir a los estudiantes la posibilidad de entender el mundo. De entenderlo para transformarlo.
Porque como bien lo sabemos, hay una realidad objetiva a la que no podemos darle la espalda y, en definitiva, todo lo que hacemos y pensamos no es más que su reflejo. Somos el lugar que ocupamos en una estructura y somos, en definitiva, lo que hacemos para cambiar ese lugar.
Desde lo que enseñamos, a su vez, parece claro el consenso de que la teoría es también teoría de clases y de lucha de clases y que esa vigilancia sobre lo que enseño, es más que clave para un proyecto emancipatorio. Determinar cuál es la teoría que reproduce y cuál es la que transforma, en la escuela, parece clave en las formas de la emancipación de los docentes.
*) Licenciado en Educación Física (ISEF Udelar). Entrenador de fútbol (ISEF-Udelar). Actualmente cursando la Maestría en Didáctica de la Educación Superior (Centro Latinoamericano de Economía Humana).
Director coordinador de Educación Física, del Consejo de Educación Inicial y Primaria/Administración Nacional de Educación Pública. Maldonado-Uruguay.
(ANEP/CEIP). Integrante de la línea “Políticas Educativas y Formación Docente.
Educación Física y Prácticas Educativas”, adscripta al grupo de investigación sobre La Educación Física y su Enseñanza.
En Uruguay, el 36% de los niños tiene sobrepeso y el 12,2% sufre obesidad según la encuesta de Nutrición, Desarrollo infantil y Salud de 2018. Estas cifras aumentan un 1% por año en promedio, de acuerdo a cifras del Gobierno. Mientras, el 64,9 % de los adultos uruguayos ya tenía sobrepeso y obesidad en 2013, advertía la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de Enfermedades No Transmisibles publicada ese año por el Ministerio de Salud Pública.
En este contexto, “el Parlamento uruguayo tiene una oportunidad histórica de aprobar una ley que reconozca explícitamente el Derecho a la Alimentación, para mejorar la coordinación institucional y garantizar la participación social en la elaboración de las políticas públicas que se refieren al tema”, dijo la Oficial Jurista de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Manuela Cuvi, al culminar una visita a Uruguay la semana pasada.
“La experiencia en la región nos demuestra que este tipo de leyes son herramientas que contribuyen al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en particular a la meta de lograr una Alimentación Adecuada, prevista en el ODS 2”, agregó Cuvi.
El proyecto de Ley Marco de Derecho a la Alimentación al que se refirió la oficial jurista de la FAO es una adaptación al contexto uruguayo de una ley modelo adoptada por el Parlamento Caribeño y Latinoamericano (Parlatino) en 2012. El proyecto de ley cuenta con los aportes técnicos del Observatorio del Derecho a la Alimentación de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República y de la FAO.
Contar con una Ley Marco de Derecho a la Alimentación permite una mejor coordinación entre las instituciones estatales que lo protegen e implementan políticas públicas para su ejercicio, además de asegurar la exigibilidad jurídica y la contribución activa de la sociedad civil para ejercer y proteger ese Derecho Humano. Este tipo de norma también facilita la integración regional, permitiendo la compatibilidad de las normativas de los países.
De aprobar dicha ley, Uruguay se sumaría a otros ocho países de la región que ya cuentan con este instrumento legal.
Durante la visita de la jurista de la FAO, el proyecto de ley fue comentado y analizado en el Parlamento Nacional en un Conversatorio para discutir los Avances y Desafíos Nacionales para el Derecho a la Alimentación Adecuada, organizado por el INDA y del Observatorio de Derecho a la Alimentación de la Universidad de la República, con el apoyo de FAO.
El mismo tuvo por finalidad favorecer un diálogo entre actores clave, entre los cuales se destaca funcionarios de gobierno, integrantes del Frente Parlamentario contra el Hambre de Uruguay, miembros de la academia y de la sociedad civil, para impulsar la resolución de proyectos de ley que se encuentran en discusión Parlamentaria o fueron aprobados recientemente y están estrechamente vinculados al Derecho a la Alimentación Adecuada.
“Estamos convencidos de la necesidad de consagrar el Derecho a la Alimentación Adecuada estableciendo una Ley Marco que va a tener que ir contemplando una realidad cambiante”, expresó el Director del Instituto Nacional de Alimentación (INDA) del Ministerio de Desarrollo Social.
El proyecto regional
La principal especialista en Derecho a la Alimentación de la FAO en América Latina y el Caribe vino a Montevideo para facilitar la fase presencial del curso “Políticas Públicas de Seguridad Alimentaria y Nutricional y Derecho a la Alimentación” implementado, en su fase virtual, por el Núcleo de Capacitación en Políticas Públicas, en el marco de un proyecto regional de “Apoyo para la implementación del Derecho a la Alimentación Adecuada”.
Más de 120 participantes (funcionarios, académicos e integrantes de la sociedad civil) de los cuatro países de ese proyecto (Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay) aprobaron ese curso semipresencial. En Paraguay y Bolivia ya se realizaron talleres nacionales como el celebrado la semana pasada en Montevideo y la instancia presencial en Chile tendrá lugar en las próximas semanas.
El proyecto regional de la FAO en el marco del cual se propuso el taller, es liderado por Cuvi en los cuatro países participantes pero se implementa en función de las necesidades específicas de cada uno.
En cada una de las fases locales del curso, se aprueba una hoja de ruta con recomendaciones para poder avanzar e impulsar el tema. La de Uruguay será presentada por el proyecto al Inda y a las personas que participaron del taller.
En el caso de Uruguay, la institución a cargo de desarrollar el proyecto es el INDA y supuso la contratación de dos consultoras, una especialista en Políticas Públicas de Alimentación y otra en Comunicación.
Para apoyar la implementación del Derecho a la Alimentación en Uruguay se vienen realizando actividades que apuntan a informar, debatir e impulsar la actualización de la legislación y además ampliar la comunicación del Derecho a la Alimentación a la ciudadanía.
*) La FAO es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y es la agencia especializada que lidera el esfuerzo internacional para poner fin al hambre. Su objetivo es lograr la seguridad alimentaria para todos y al mismo tiempo garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y de buena calidad para llevar una vida activa y sana.
Con más de 194 Estados miembros, la FAO trabaja en más de 130 países. Todos podemos desempeñar un papel importante en la erradicación del hambre y la malnutrición.
En Uruguay, nos enfocamos en apoyar el cumplimiento del Derecho a la Alimentación Adecuada; avanzar hacia un sistema alimentario sostenible; acompañar la intensificación de la producción agropecuaria, reduciendo la brecha entre sectores urbano y rural y preservando los recursos naturales.
Por más información: http://www.fao.org/uruguay
*) Alberto Fernando Prandi De Césare
Resulta siempre complicado hablar de la temporada de verano al inicio de la misma, porque una mera imagen o una declaración de prensa pueden producir comentarios favorables o negativos, sin que nos detengamos a analizar si el mensaje se ajusta al menos levemente a la realidad.
Por eso, creo apropiado reflexionar juntos sobre lo que ha venido ocurriendo en los últimos años, incluyendo el actual período estival ya que no son tiempos aislados e independientes, por el contrario están fuertemente ligados entre sí, forman parte de ciclos y deben ser evaluados en su conjunto.
Y cómo en todas las áreas de actividad, existen los axiomas, muchos de ellos trascienden el pasado reciente y por ende, son una constante que define la actividad turística en su propuesta de Sol y Playa.
1er. Axioma:
No hay buenas temporadas si no hay un alto nivel de alquileres de casas y/o apartamentos, según el destino ya que las camas que se ofrecen en arrendamiento superan en una relación de 20 a 1 la oferta hotelera.
2do. Axioma:
Sólo con una fuerte presencia de turismo argentino se puede esperar un resultado positivo ya que asegura que se cumpla lo primero.
3er. Axioma:
Para que haya un verano exitoso y tener un número significativo de argentinos (axiomas 1 y 2) inexorablemente se requiere que la clase media del país vecino llegue a nuestras costas. Sin ese sector, no solo no hay resultados positivos, la actividad se vuelve inviable.
4to. Axioma:
Más allá del método para medir el ingreso de Turistas que en los últimos tiempos parecía duplicarse año a año, sin solución de continuidad, importan mucho más otros datos, por ejemplo los días de estadía y el gasto individual de los turistas.
Pero más importante es saber, cómo y dónde se produce ese gasto, cómo se distribuye, a quienes beneficia más allá de al Estado que recauda de todos nosotros. También conocer que pasa con las Pymes en este rubro, que pasa con los trabajadores del sector, en síntesis que pasa con esa gran clase media que depende directa o indirectamente del Turismo.
Hablar únicamente del número de personas que ingresan al país es no entender esta actividad, es vivir en un mundo paralelo. Puede haber muchísima gente pero si no gasta, tendremos temporadas mediocres siempre.
5to. Axioma:
Si los actores del Turismo, los empresarios, pequeños y medianos, la inmensa mayoría, no obtienen rentabilidad, lo que ha venido ocurriendo en los últimos cinco años, esta excelente herramienta de crecimiento económico e insustituible generador de empleo, será inviable ya que no habrá quienes quieran seguir invirtiendo en un rubro sin retorno o con pérdidas evidentes acentuadas por la preocupante zafralidad de esta actividad y esto ocurre cuando no hay un buena distribución de los ingresos cómo se dice en el axioma anterior.
6to. Axioma:
Si no se cumple el 5to. axioma y se revierte la falta de rentabilidad en la oferta de Sol y Playa, seguirá habiendo una caída permanente en los puestos de trabajo con contratos laborales por temporada que se rescinden al finalizar la primera quincena de enero ante la falta de resultados.
Esto implica que en Departamentos cómo Maldonado y Rocha esencialmente turísticos, un porcentaje grande, demasiado grande de sus residentes deberán afrontar penurias económicas. Toda una paradoja, por ejemplo, en un destino cómo Punta del Este con proyección internacional rodeado de la incuestionable aureola de pertenecer a esa reducida lista de balnearios de elite en el mundo. La pobreza genera inequidades pero también un incremento del delito, aunque lo que debería avergonzarnos es lo primero.
En los albores del inicio de un nuevo año, este repaso de axiomas pretende construir una conciencia turista que permita desarrollar las indispensables políticas de estado que pueden y deber ser impulsadas en primera instancia por el sector privado, ya es hora, que así sea. Feliz 2019 para todos mis compatriotas en especial para quienes han trabajado durante años por un país con mejor distribución de la riqueza, o sea, con un país con una actividad turística en serio, lo merecemos los de hoy y aún más los que estarán mañana.
*) Alberto Fernando Prandi De Césare (63), casado, 3 hijos y 1 nieta.
Operador inmobiliario de Punta del Este y La Paloma desde 1978.
Presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este (Adipe), por dos períodos consecutivos 2001-2003 y 2003- 2005.
Subsecretario de Turismo y Deporte a partir del 2005 integrando el gabinete del primer gobierno progresista en la historia del Uruguay.
Presidente de Rotary de Punta del Este en el período 2002-2003.
Presidente y socio fundador de la Asociación de Empleados de Inmobiliarias (Aedi) por el período 2003-2005.
*) Psic. Manuel Froilán Zavala Ayala
En la sociedad posmoderna, las personas están ávidas tanto de la individualidad como de la diferencia, de la tranquilidad como de la realización personal; se afinca en el presente, e indiferente al pasado, disuelve la fe en el futuro y en el progreso. Lo que importa es vivir aquí y ahora, conservarse joven sin esperar un hombre nuevo. Hay un desencantamiento en la monotonía de lo nuevo.
Muerto el optimismo, se instala la apatía que no cede ni ante el ídolo ni ante el tabú. La apatía es vacío ante la abundancia. Parece darse una ampliación de la persona: no hacia un personalismo responsable socialmente como lo imaginara Emanuel Mounier sino hacia un individualismo light que proclama su derecho a realizarse según su proyecto de vida a la carta.
La forma de vida se desestabiliza y se hace tolerante, se centra en la realización personal de uno mismo, no importando tanto triunfar en la vida cuanto realizarse continuamente, consciente de la precariedad de la existencia.
En la posmodernidad -o hipermodernidad, como a veces la llama Lipovetsky- lo social está presente pero no está en primer plano en el interés de las personas, sino ideológicamente ubicado como un telón de fondo. El individualismo se impone no como una reclusión del individuo en sí mismo; sino como una inclusión osmótica en lo social, asumido con indiferencia.
Los individuos se hacen cada vez más atentos a sí mismos, aún sin convicciones. Si bien el posmoderno no se halla totalmente despolitizado, ni con independencia soberana de lo social, estos y otros intereses son menores.
Personalizar es psicologizarlo todo. Las relaciones de amor se vuelven frágiles y fugitivas. Los sentimientos son mutables y las personas no evolucionan de manera sincrónica. Se pasa más velozmente de la euforia al aburrimiento o desánimo, incomprensión o irritación.
Las decepciones tienen como indicadores mayor número de separaciones, divorcios, conflictos por la custodia de los hijos, falta de comunicación íntima. Los seres humanos son incompletos y necesitan de otros para realizarse; pero si la felicidad depende de otros, entonces estamos condenados a una felicidad frágil: el otro se nos escapa y se entra en la renovación perpetua del consumo, que no se vive con placer sino como fracaso.
La identidad light posmoderna significa poder hacer ya lo que se desea.
Hay una plusvalía de la palabra y una minusvalía de la responsabilidad ante ella. Por ello, no interesa mucho lo que se dice, sino que se pueda decir. El interesado es el emisor y se convierte también en el principal receptor. Se da una indiferencia por el contenido. El narcisismo se convierte en expresión gratuita y vacía de interés para el gran público. Éste solo reclama el derecho de las personas a hablar en una era del vacío.
*) Licenciado en Psicología, especialidad Clínica (con Habilitación Profesional del MSP). Miembro Honorario en el Área de Negociación Antisecuestro (gerenciamiento de crisis) del Grupo Halcón de la Policía Argentina
Especializaciones en Suicidología: Red Mundial de Suicidiólogos (Representante Nacional hasta el año 2.008); Red Iberoamericana de Suicidiólogos (Argentina).
Miembro de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM), desde el 10 de agosto de 2016.
Ex - Miembro de la Sociedad Mexicana de Tanatología.
Libros publicados: “Suicidio Infanto-Juvenil” - Cómo reconocer las Señales de Advertencia (Editorial Arandura. Año 2006); “El Suicidio - Un grito silente (Imprenta Tradinco. Año 2017). Disertante en múltiples eventos en varios países.
“Donde existe la propiedad privada de los medios de producción y su secuela -la explotación del hombre por el hombre- no hay libertad para los trabajadores porque la libertad para el pueblo carece de una base objetiva real. En tales condiciones, la libertad tiene para el pueblo una importancia solamente formal, pues no puede gozar de ella.” (Yajot. O. 1968)
En la medida en que las relaciones sociales se suceden y esa base objetiva parece inmutable, renacen las formas de entender la libertad. Simplistas, banales, reduccionistas, injustas e inexplicables formas de pensamiento que de alguna forma u otra mezclan e intentan armonizar lo inconciliable en base a posiciones dudosamente funcionales a dichas relaciones.
Tal vez la más básica de ellas es la que alinea libertad y democracia. Parece ser que el simple hecho de poder votar, sumado a la instalación de los tres poderes, garantiza de alguna manera la libertad de los sujetos. Es decir que una cierta forma de pensamiento, una suerte de conciencia que, como decía Fromm, no es más que la simple reproducción de una conciencia social que es, a su vez, el producto de aquella base objetiva real, de la estructura, parecería ser el reflejo de la libertad.
No hay forma de sostener que democracia y libertad vayan de la mano. Simplemente porque la ideología es un producto de la estructura, de la base objetiva, y no es más que su reflejo en el mundo de las ideas. En las formas actuales del capitalismo, el trabajador votante jamás ejerce libremente su derecho al voto porque vota desde el sometimiento a una doctrina ideológica que es el producto de una situación de dependencia en función del lugar que ocupe en la lucha de clases y, por tanto, en sus relaciones de trabajo.
Un segundo enfoque es aquel que alinea libertad y anarquía. La libertad como expresión del hacer libremente y sin ningún tipo de condicionamiento. De esta forma, solamente soy un reflejo de mis actos jamás pensados pero que responden a una suerte de sentido común, que se siente libre pero que no es más que un sentido común normalizado, un producto también de la base real objetiva.
En este segundo grupo encontramos a los que se dicen libres de conciencia y expresan esa libertad mediante estados de contrahegemonía, en base a un mal
comprendido pensamiento crítico que, lejos de ser crítico, no es más que un fantoche inútil de algún tipo de expresión criticona. Este tipo de pensamiento de alguna manera sostiene, implícitamente, que puede existir algún tipo de libertad que no responda a las leyes naturales de los sistemas sociales y es, naturalmente, y desde una perspectiva materialista, tan improbable como sería intentar vencer las leyes de la naturaleza.
De alguna manera el liberalismo para la producción es una suerte de anarquía, ya que asume que la libertad de los mercados, de algún modo, va a encontrar una forma de autorregulación que sea justa para todos y que deje definitivamente de lado el sometimiento de los de abajo en manos de los poderosos.
Para el caso, la libertad de acción para algunos no es más que los pesares para otros. Pero existe una tercer opción para pensar la libertad. En el entendido de la necesidad de respetar las leyes que regulan las relaciones sociales y de que todos los fenómenos reales son el efecto de determinadas causas que ameritan la deconstrucción del objeto de análisis, y que ese efecto será a su vez causa de aquello que real y objetivamente ocurre, la libertad de los sujetos se configura desde una educación necesariamente política que construye desde su eje transversal las formas para entender esa realidad objetiva. No hay forma de pensar la educación más allá de la política.
Tampoco de resumir la educación a la expresión del sujeto como manifestación de libertad porque el sujeto no existe en solitario y toda expresión de libertad debe contener en si misma una forma implícita de disciplina social. La educación deberá construir las formas de esa disciplina social, de aquello a lo que voluntariamente decido someterme para ser parte de un proyecto que es de todos y para todos.
No hay forma de pensar la libertad más allá de las relaciones sociales, de una estructura política que, ubicando al hombre en el centro, se preocupe por la comprensión general de la base objetiva y que esa comprensión habilite a la construcción de una conciencia colectiva que se aleje, definitivamente, de aquella conciencia funcional a la clase dominante. Más allá de eso, pensar en estas formas de educación emancipadora implica construir sujetos para destruir lo que a priori parece indestructible: la injusticia sostenida mediante relaciones de poder que se estructuran desde la restricción implícita de la libertad de los trabajadores.
*) Licenciado en Educación Física (ISEF Udelar). Entrenador de fútbol (ISEF-Udelar). Actualmente cursando la Maestría en Didáctica de la Educación Superior (Centro Latinoamericano de Economía Humana).
Director coordinador de Educación Física, del Consejo de Educación Inicial y Primaria/Administración Nacional de Educación Pública. Maldonado-Uruguay.
(ANEP/CEIP). Integrante de la línea “Políticas Educativas y Formación Docente.
Educación Física y Prácticas Educativas”, adscripta al grupo de investigación sobre La Educación Física y su Enseñanza.
*) Alberto Fernando Prandi De Césare
Durante más de 40 años, la propuesta de “Sol y Playa” en prácticamente toda la costa uruguaya, pero particularmente en Punta del Este, estuvo marcada por la presencia esencialmente, de turistas provenientes de Argentina. Del mismo modo, el 90% de las inversiones inmobiliarias fueron realizadas por desarrolladores e inversores provenientes de ese país, logrando un sostenido crecimiento del balneario hasta colocarlo entre los destinos más reconocidos a nivel internacional, lo que se mantiene hasta el día de la fecha.
En ese período la presencia de un turismo masivo y de alta fidelidad con poder adquisitivo alto y muy alto de nuestros vecinos del otro lado del Río, se iba complementando con las inversiones referidas que respetaban las reglas de la oferta y la demanda, dándole gradualidad a los cambios que todo crecimiento implica, más allá de ser cuestionados por quienes sosteníamos la necesidad de un crecimiento horizontal por lo vasto del territorio y no de alturas de entre 12 y 17 pisos, que eran consideradas entonces desmesuradas para este destino.
Fue así que hasta la finalización del siglo XX, salvo períodos puntuales de crisis regionales, la actividad turística era exitosa en Punta del Este por el gasto y el período de estadía de nuestros visitantes argentinos. El consumo de estos turistas era muy alto, había una fuerte presencia de una clase media robusta y los períodos vacacionales eran de entre 45 y 90 días.
Muchísimas familias cruzaban a Uruguay para vacacionar desde el 15 de diciembre al 15 de marzo. Esta situación hacía posible que la actividad fuera rentable para la inmensa mayoría de los empresarios y trabajadores, que independientemente de la “zafralidad” de la misma, les permitía a algunos comercios permanecer abiertos sin beneficio alguno en los meses siguientes, para brindar servicio a los pocos visitantes que venían durante el invierno, al tiempo que otros cerraban hasta la siguiente temporada.
Los empresarios tenían entonces una excelente rentabilidad y lo más importante, los trabajadores podían vivir todo el año con lo producido durante el verano. La actividad turística garantizaba, nada menor, una adecuada distribución de la riqueza generada, entre toda la población de no más de entre 60.000 a 70.000 personas que vivían en forma permanente en la zona en esos años.
Pero con el inicio del siglo XXI, todo cambió y allí comenzaron los problemas del sector, la tendencia de permanecer largos períodos se fue sustituyendo por otros más cortos, primero un mes, luego 15 días hasta llegar a la actualidad con un promedio de entre 4 y 6 días según las condiciones cambiarias.
La clase media de ambos lados del Plata vio seriamente disminuidos sus ingresos, muchos dejaron de venir, otros lo hicieron por pocos días pero aun los que permanecían por más tiempo, redujeron drásticamente el gasto al que estábamos acostumbrados. Cómo si todo esto fuera poco, se agregó una nueva tendencia, de utilizar los últimos días de diciembre y la primera quincena de enero en desmedro de la segunda y del mes de febrero que pasó a ser absolutamente secundario, casi comparable con diciembre o marzo.
Como consecuencia de todo lo anterior, se perdió rentabilidad, nadie o muy pocos pueden obtener resultados positivos en un período tan corto. Cayó el empleo, los contratos de temporada fueron recortados a esa primera quincena y no hubo capacidad de respuesta de ningún tipo, para intentar generar alternativas; muchos prefirieron ignorar la realidad, colocarse una venda en los ojos aunque tenían la responsabilidad histórica de enfrentar estos nuevos desafíos y revertir sus consecuencias.
La única “propuesta” fue modificar las ordenanzas de construcción u otorgar excepciones a las mismas, permitiendo más y más altura. Así se fue creando “una sobredosis de hormigón” en el balneario que le quitó buena parte de su belleza, afectando el ecosistema de Punta del Este, dañando el equilibrio de sus dunas, sus parques y sus bosques y así ha seguido ocurriendo hasta la fecha, pensando que así se iban a solucionar todos los problemas.
No fue así. Perdimos miles de turistas de alto poder adquisitivo que no quisieron seguir viniendo a un destino que les ofrecía torres por doquier o sea más de lo mismo que tienen en sus ciudades de origen y lo que es peor pagamos ese alto precio pero no resolvimos ni por asomo el problema laboral de nuestra gente ya que si no hay actividad turística e inversiones inmobiliarias reales, no hay industria de la construcción ya que ésta depende del turismo.
La prueba es que hoy en Maldonado existen los niveles más bajos de la construcción en décadas; está claro que no valió la pena “dañar” los recursos naturales de un lugar como éste en tanto no son infinitos y que debieron y deben preservarse siempre. Este panorama está lejos de revertirse por la enorme sobre oferta que se generó en los últimos quince años por los beneficios que obtenían los inversores pero sin responder a una demanda concreta.
Por otro lado, la población estable se cuadriplicó, por familias provenientes de todo el país que pensaron que podían mejorar su calidad de vida en este lugar y cómo eso no ocurrió, pasamos a tener decenas de asentamientos, dónde muchos compatriotas viven en condiciones de una precariedad que duele y mucho, pero lo que es peor, seguirá creciendo, creando enormes problemas sociales y de seguridad.
Hoy no hay una distribución real de la riqueza que genera el turismo, sólo los hoteles y la gastronomía de alta gama, así como las propuestas de altísimo nivel tienen ingresos acordes, riqueza para unos pocos, miseria o penurias económicas para la inmensa mayoría, la clase media, las Pymes, la estructura del país, la que sostiene el desequilibrio, está desmoralizada y atraviesa su peor momento en mucho tiempo.
Así llegamos a esta temporada que mostró, cómo era previsible, niveles de ocupación, estadía y gasto extremadamente bajos, previéndose una caída mayor al finalizar la misma; pero tampoco fueron buenas las anteriores, aunque se diga lo contrario, los mismos números oficiales demuestran que en el 2018, temporada récord para los expertos, el gasto y los días de estadía promedio siguieron bajando como ha venido ocurriendo en los últimos años.
Entonces llegó el momento de detenernos a pensar. Ya no hay rentabilidad y por ende no hay trabajo para buena parte de la población porque tampoco se generaron industrias u otras actividades alternativas a la temporada de verano. No podemos, no debemos, seguir mirando para otro lado y empezar de nuevo con la noria de que va a pasar en la próxima temporada.
Lo adelanto, más de lo mismo o peor, a menos que reaccionemos y diseñemos un modelo nuevo, entender que la enorme recaudación que aún en estas condiciones genera el Turismo, no pueden servir únicamente al gobierno de turno que recauda siempre, que los actores del Turismo, empresarios y trabajadores debemos exigir políticas de turismo serias, planificadas, elaboradas por expertos que empiecen por reconocer nuestra realidad y al mismo tiempo, aliviar la carga fiscal para que no sigan cerrando empresas, para que no siga aumentando el desempleo, para que la quimera de romper la estacionalidad sea una realidad que permita obtener una rentabilidad digna. Empecemos ya, empecemos hoy antes que sea demasiado tarde.
*) Operador inmobiliario de Punta del Este y La Paloma desde 1978.
Presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este (Adipe), por dos períodos consecutivos 2001-2003 y 2003- 2005.
Subsecretario de Turismo y Deporte a partir del 2005 integrando el gabinete del primer gobierno progresista en la historia del Uruguay.
Presidente de Rotary de Punta del Este en el período 2002-2003.
Presidente y socio fundador de la Asociación de Empleados de Inmobiliarias (Aedi) por el período 2003-2005.